4/9/11

¿Qué está pasando en México?


Una patada en el avispero

El narcotráfico es un negocio ilegal que se sustenta del cultivo, distribución, comercio y consumo de drogas ilegales. Todo este proceso ha generado más de 50.000 muertos y una situación  de gran impacto social y violencia indiscriminada en México debido al trasiego y conquista de nuevas plazas por parte de los cárteles. A esto se suma la guerra que el Gobierno ha lanzado para erradicarlo.


¿Cómo se ha llegado hasta esta situación?

En 2006, el presidente del Gobierno mexicano Felipe Calderón (PAN) puso en marcha una campaña contra los cárteles mexicanos de la droga. Armados y corruptos, estos grupos se habían convertido ya entonces en una amenaza muy severa para la seguridad nacional y se extendían, como un manto freático fantasmal por todos los sustratos de la administración y la sociedad. La guerra iba a ser desigual, las mafias de la droga disponían de más hombres, más dinero, más armas y hasta más policías corruptos a su servicio que el propio Estado. Esta estrategia de combate, incluía la utilización del ejército mexicano, la policía, una reforma judicial que endureciese las penas y una reforzada cooperación con Estados Unidos, actor protagonista en esta trama de terror. Pero, desde entonces, la violencia no ha hecho más que extender sus garras por todo el país.

Aquí se unen varios frentes. Por una parte, está la vieja guerra sin cuartel del Cártel de Sinaloa y el Cártel de Juárez por el control del corredor terrestre del Valle de Juárez, que posibilita la entrada de droga en Estados Unidos. Por otra, la guerra entre Los Zetas y sus antiguos socios del Cártel del Golfo, cuyo sangriento escenario se ubica en Tamaulipas, extendiéndose a Nuevo León, Hidalgo y Tabasco. Este enfrentamiento ha propiciado el surgimiento de la conocida como Nueva Federación, formada por el Cártel de Sinaloa, el del Golfo y la Familia Michoacana. Por otra parte, la descomposición del Cártel de los Beltrán Leyva, tras la muerte de El Barbas, llevó a la composición del cártel del Pacífico Sur. El país está minado.

Por qué ahora es tan cruento

Desde que el Gobierno declaró la lucha contra el narco, como si hubiese dado una patada en un avispero dormido, la violencia se ha incrementado. El valor de una vida parece devaluado y las ejecuciones son noticia a diario. Queda claro que la ofensiva del Gobierno contra el crimen organizado y tratar a los productores, distribuidores y consumidores de drogas como criminales no ha funcionado ni reducido los suministros.

Si no es una guerra civil, lo que se está librando en México se parece bastante. Ciudad Juárez se ha convertido en la ciudad más insegura del mundo. Sin embargo, es esta zona fronteriza donde más elementos de seguridad han sido enviados.

El tráfico de armas es otro de los problemas a combatir. Armados como soldados, el flujo de armas a México proviene, sobre todo, de Estados Unidos. Armas de fuego (pistolas, rifles, ametralladoras) compradas en el mercado negro o por mujeres que viven en EE UU, sin antecedentes penales, y que las envían a los traficantes a través de las fronteras.

Más de 38 millones de personas consumen drogas en EE UU. El flujo de estupefacientes ha convertido a México en un daño colateral. Que el país norteamericano tiene capacidad para erradicar los cárteles es indudable, pero, tal vez, no le interese y el desembolso de fondos para operaciones anticrimen se produce de forma lenta. Lo primero, entonar un mea culpa en el asunto.
Los niños soldados del narcotráfico

Uno de los muchos problemas que enfrenta el país es el reclutamiento de niños para los cárteles. Más de 25.000 niños y adolescentes han sido forzados a colaborar con los cárteles de la droga y más de 1.000 menores de edad han sido asesinados en este contexto. Vienen de hogares pobres, sin oportunidad de empleo, son los niños sumergidos de México, que crecen en un entorno de violencia permanente que les condena a delinquir y no sacar cabeza.

Muy conocido es el caso de El Ponchiscondenado a tres años de prisión por degollar a cuatro personas y torturar a varias más, todas grabadas en su teléfono móvil.

Son una presa fácil para el narco, no solamente les ofrecen un trabajo, sino un sentido de pertenencia a algo, a una organización en la que su ética, aun desdibujada, puede convertirlos en soldados muy crueles. Carne de cañón.

El país donde es más difícil ejercer el periodismo

Los procedimientos pasan desde secuestros, desapariciones, atentados, amenazas constantes, hasta cabezas arrojadas a la puerta de la redacción de los periódicos. Más de 80 periodistas han sido asesinados desde 2005 por ejercer su profesión, miles viven amenazados.

México es el primer país del mundo donde ser periodista es más peligroso, allí han muerto más informadores que en la guerra de Irak.

La situación permanece tan impune que hasta las cifras oficiales bailan y nadie sabe hasta dónde asciende el número de víctimas del gremio.

La legalización, cuestión siempre latente

La situación parece lejos de encontrar una salida. El camino puramente represivo se ha convertido en un negocio que no para de provocar violencia. Tal vez es hora de explorar la posible legalización de algunas drogas, reconocer el fracaso de la cruzada que emprendió Calderón. La legalización abriría una puerta para arrebatarles poder a las bandas de traficantes de droga y así debilitarlas, en vez de tratar de combatirlas con las fuerzas de seguridad.

Las próximas elecciones generales, en 2012, conceden una amplia victoria en los sondeos al PRI, puede que las avispas regresen a su nido, pero el foco seguirá estando vivo.

Mientras, la situación continúa siendo insostenible, alejándose cada vez más de su objetivo, cobrándose más víctimas. 

Para leer del tema:


Este tema tiene muchas aristas complicadas, lo he escrito desde el respeto y la objetividad máxima que me ha permitido la rabia de leer cada día tristes noticias sobre México.

31/8/11

este libro es una herida

Soy incapaz de elegir un fragmento, explicar un corazón mostrando solo una arista de la cicatriz. Así que escojo estos que forman parte de un poema fracturado.


APERTURA

1.
Abre la puerta y mira dentro.
Todo está en su sitio.
El corazón palpitando
los ojos de lechuza cerrados.
El cabello de serpentina volcado sobre una oreja.
Se alza una mano para tocarlo.
Un rítmico zumbido se apresura delante de la ola.
Una mujer vuelve la cabeza
y espera, no, cruza a zancadas el césped.

2.
Abre la puerta y mira dentro.
El gato negro mágico araña el sofá.
La lámpara de medianoche va perdiendo luz.
Una mujer se quita la ropa.
Su pijama ha sido planchado
y se mete en una cama de flores.
Ofelia yace en el estanque del parque,
huérfana por un instante en la oscuridad.
Cántame una canción, tesoro, te lo suplico.

6.
Abre la puerta y mira dentro.
Un alfiler bajo la cama.
Una capa polvorienta en la mesa de despacho.
Minucias y microbios, el miedo a no poder
prevenir lo inevitable. Será.
Lo que tenga que ser. El eratismo de lo oscuro,
la disolución del instante.
El ratón se arrastra fuera de su casa,
recuerda dónde comió por última vez una larva.

Elegía
(Bartebly, 2010)

24/8/11

Eichstätt

2.400 kms

Días 7 y 8
Banda sonora, [da capo a fin]: Deltoya y Sound of music



Cierro los ojos a la siesta mientras el sol se pone tras la catedral. Era el dos mil y poco cuando yo desperté tantas veces en esta ciudad de Baviera. Dos maletas agarradas a mis manos en esta estación y aquel invierno largo donde las tardes no existían, solo eran espera.

Todas las casas donde viví, que fueron tres, están hoy en obras, como si hubieran aguantado casi diez años para verme regresar a arrancar los ecos de las paredes, la risa, el sonido de la guitarra.


Podría decir que aquí te vi llegar, recuerdo perfectamente la hora, como ibas vestido, el cruce, siendo tú tantos que hoy quedáis lejos para una cerveza bajo el atardecer. Grabado el sonido de las campanas como un eco lejano de este bosque dentro de un corazón de hojalata.

Nada sabéis de los miedos que hoy manejo.

No puedo evitar que una húmeda y vieja nostalgia se agarre a mí, con sus dedos de musgo. Me asomo por la ventana que nos vio dormir la borrachera, éramos tan jóvenes.

Bailábamos tango sobre las aceras, recitábamos versos a las esquinas, ilusos, aun éramos la estampa del prejuicio y el estigma de nuestras casas.

Todo era tan posible como imposible.

El Fotógrafo va soportando mis reencuentros con cada ciudad en la que dejé un lamento al despedirla. No se equivocaba mi drama aquel julio, previsión de un futuro donde no cabria regreso posible.



(el encuentro y retorno de otros 2.500 kms, si se hubiesen dado uno u otro, lo guardo para los grandes momentos familiares donde la hermana mayor llora frente a la atonitez de la pequeña al verse)

21/8/11

Alemania (Selva Negra - Freiburg - Bietigueim - Rothemburg ob der Tauber)

Días 4 y 5

2.250 kms.

Silencio. No hay banda sonora en este trayecto por ineptitud de los conductores.




Nos perdemos por una carretera de la Selva Negra. Intentamos buscar un lugar donde dormir, pero cada pueblo parece aun mas desértico que el anterior, mas fantasmal. Verdeoscurocasinegro sobre nosotros. Solamente al llegar a la cima, descubrimos que sigue siendo de día, un bambi masca hierba junto a unas casas, cielo azul de Baden que viera mi padre tantas veces. Tras varias horas de estrechas curvas, llegamos a Staufen. El pueblo celebra la fiesta del vino. Pero es tarde para Europa y decidimos conducir hasta Freiburg.


Como si nunca ninguna guerra se hubiese cebado con este cielo y nadie supiera cómo se abre una brecha, una montaña de escombros, humo por el cielo, este paisaje está intacto.


No
hace
tanto
tiempo.

El olor de la patata cocida y el sauerkraut escapa por la ventanas de los restaurantes de la ciudad. Los estrechos canales fluyen con nosotros. Por fin él puede probar los spätzles del sur, mi plato favorito, una especie de gusanitos de harina y huevo que hierven en agua.

Visitamos a un viejo amigo de la familia que emborracha al Fotógrafo. Ya son uno mas en casa de los Brett. Las chicas no viven allí. Pero ella sigue preparado las confituras con azúcar y amor, cuidando el mas mínimo detalle. De ahí volvemos a la carretera y viajamos al pueblo de la Navidad eterna. Rothemburg, que tantas veces me viste aparecer.

Alemania huele a recuerdo. Es extraño, pero siento algo de angustia. Aquí estuve protegida. Mi segunda linea en la batalla. Aquí las carreteras tienen el nombre que mi padre les dio.

Este es su paisaje.

15/8/11

Ginebra - Schwartzwald

Dias 2 y 3
1.900 kms

Banda sonora: Madeleine Peyroux, Beethoven (impresionante con el Montblanc de fondo), Queen


Hacia mucho tiempo que no veía a B. La ultima vez que estuve en Ginebra fue con ella. Teníamos 18 años y nos echaron de la estación por cocinar en un camping gas. Han pasado 12 años desde entonces, B. se sobrepone al que será uno de los golpes mas duros de su vida, pero parece feliz. Y, aunque nadie tenga idea de como se sigue viviendo con esto, lo esta haciendo muy bien. No me sorprende esta actitud de alguien inteligente y racional.

Tiene una casa preciosa en el centro de esta ciudad internacional, camina veloz hacia una meta profesional que, estoy segura, va a alcanzar. Al principio, no se como abrazarla y, me doy cuenta, de que me cuesta mirarla de frente. Pero dos horas mas tarde parece que volvemos a estar en su cocina destripando compañeros de instituto. Me gusta hablar con ella porque las dos tenemos cierto antifaz de cinismo ante las cosas. La ironía, esa costumbre tan nuestra con la que tanto cuesta jugar fuera de casa.

Por la mañana despierto desubicada en su casa y, no se por que, con ansia de llegar a alguna parte. Asi que, enseguida, ponemos rumbo a Chamonix. El Montblanc se esconde calandose un gorro de nubes oscuras. Paseamos por su falda, dibujamos su base. Beethoven pone el paisaje en su sitio. Pierdo al Fotógrafo a cada paso, que apunta a su cumbre. El glaciar herido se desliza amenazando frío con su lengua de mineral y hielo. Los pequeños pueblos se acunan en los valles, mojados, llenos de flores.

Winter is coming, pienso.

Por la tarde, sin calcular y al azar, cruzamos la frontera sur de Alemania. Dormiremos en Freiburg. Ya, en este país, me siento un poco en casa prestada.

(continuará)

10/8/11

Madrid - Darnius (frontera España-Francia)

Día 1
700 kilómetros

Banda sonora: Porcupine Tree, BSO Il Postino, Tchaikowsky, Julieta Venegas, Silvio, Kula Shaiker



Me gusta conducir, mucho, viajar por carretera. Cuantas veces he tenido el sueño loco de llegar hasta México, cruzando Europa, el Polo Norte y bajar hasta aquella latitud. Una tierra fría y blanca atravesada por mi pequeño coche. En el sueño, siempre paro frente a la casa de un amigo de allá y pito hasta que se asoma a una ventana y le grito: estoy aquí. Luego nos vamos al parque a echar unas chelas y yo miro mi coche aparcado bajo las altas palmeras, aquellas, orgullosa del camino, querido Ulises.

Hoy ha sido nuestro primer día de ruta. En total, puede que hagamos unos 5.000 kilómetros, la mitad del camino que hago yo sola en mi sueño. Conducir me hace pensar con algo de nitidez, tampoco mucha, ideas explosivas, proyectos volubles bajo el sol de Castilla, la vieja.

Hace muchos años que no recuerdo Europa, con su centro verde de casa de muñecas, en todos aquellos paisajes que recorríamos durmiendo en los trenes, cuando queríamos comernos el mundo y todas las incertidumbres.

Darnius, Can Massot

Ya ha caído la tarde cuando dejamos la nacional y serpenteamos por una carretera del prepirineo. Cuando llegamos a la massía, mas de cien personas sentadas bajo el plátano centenario leen poemas de autores catalanes, tambien algún espontáneo se arranca. Un caballo observa desde el prado, la Marta se balancea desde una rama, la abuela llora.

La vieja casona, construida hace mas de 300 años, fue comprada por la familia de Roser hace 100 y hoy, después de mucho trabajo, la han convertido en un precioso alojamiento rural, donde evitan, en la medida de lo posible, ir al supermercado.

El niño, nos dice el padre, que nos ha salido poeta, el pobret, y ha invitado a los amigos con los que se escribe en los blogs a leer. Nosotros sonreímos y el Fotógrafo les dice que yo tambien soy poeta, palabro grande para una huésped, pienso. Pero se corre la voz y terminamos cenando pan con tomate, almendras y vino espumoso del Penedés en una mesa grande donde parece que pueda caber el mundo entero en una noche.

(continuará)

La web donde se reunen los poetas que conocimos: www.versos.cat

3/8/11

on the road

Vamos a ir a recoger a mi hermana pequeña. No tengo más, pero eso no cambia nada su tamaño. La he echado mucho de menos. Y me alegro de que seamos nosotros los que vayamos hasta allí para ver cómo se despide de la ciudad en la que vivió su primer año fuera de casa. ¿Será tan dramática como fui yo cuando se arranque de sus calles? ¿Se quedará con esa piedrecita en su zapato?
Esta es nuestra ruta:



Madrid - München: 1.949 km,19h 31 min

31/7/11

balance

Esta soy yo a punto de cumplir 30 años.

1 de agosto de 2011.


Los voy a celebrar con viaje que, como una brecha dulce inesperada en la memoria,
atravesará mi vieja Europa en una furgoneta blanca.

Felicidades, maja.

La foto es de David Ruiz, en el cuarto privado de Gala, en la casa de Dalí en Portlligat.

25/7/11

Las vacaciones que no imaginé (fin)

Última parada que no se produjo: Nápoles


Hemos vuelto a casa. Tres girasoles nos alumbran la entrada. He abandonado las publicaciones del diario vacacional, se interpuso la vida y el viento fuerte de la frontera. Qué más me quedó por decir: que un pueblo francés abandonado, que la vieja aduana con sus extintos puestos de souvenirs, que el Fotógrafo parecía muy feliz en la última cena y estaba muy guapo, que declaramos a Joan, el camarero, capitán de nuestro naufragio.

Madrid parece distinto porque las noches mueven los visillos rojos, nos despiertan para cerrar la ventana de madrugada. Las pequeñas moscas de la fruta han fallecido pegadas al techo. Un helicóptero nocturno sobrevuela la ciudad, atento a la revolución y los brazos en alto. Que hemos colgado los cuadros que esperaron pared durante meses. Que el jabón que compramos en Marsella, o cerca, invade de miel el dormitorio.

Mi perro no se enreda entre mis pasos y le extraño. Ayer, el cumpleaños de mi padre, y hoy es domingo a pesar de que la semana se ha quedado sin su primer mordisco.

23/7/11

Las vacaciones que no imaginé (3)

Florencia / Pisa

Catalonia

Donde se marchó la rabia. Y comenzó el abrazo.

18/7/11

Las vacaciones que no imaginé (2)



Livorno



Nube remota en San Martí

El Mediterráneo nos muestra su soberbia faz en San Martí. Intento limar con sol las huellas que la impotencia de los días pasados ha dejado en mi cara. Caligrafía de los sueños no termina de hacerme compañía, pero sí ofrece un contrapunto a las nubes ligeras que nos sobrevuelan. Parece que aquí ya nada pudiera tener la intensidad que prometía.

Imagino el puerto abandonado dentro de unos años, con todos esos carteles de ‘Beach Club’ oxidados balanceados por la tramontana, apastelados a fuerza de rayo, un holandés paseando a un perro, una casa de carne vencida. Barcos flotantes en canales que una vez miraron el sombrero volado de una turista perderse bajo las bunganvillas, morir ahogado.


las vacaciones que no imaginé


Niza


Cadaqués, al anochecer 17/09

Haces las maletas y te vas, y crees saber a dónde. Pero no es cierto. La vida gira y concluye si quiere ahora mismo. Y abres los ojos el domingo en la misma ciudad, Barcelona, y a tus pies el Raval es atravesado por un sol sanguinario. Enseguida vuelve la rabia y no queda otra que pasar una página y sí, hay cosas peores, pero, por ahora, maldigo a todos los marineros que me dejaron en tierra.

Luego me siento culpable por no dejarme llevar por el optimismo de encontrar fácilmente un lugar donde desayunar en la calle un domingo temprano, croissant y café con leche, lo único de lo que nos hemos alimentado desde que salimos de casa. La desilusión está tendida bajo mis ojos, como ropa remojada por la lluvia.

Hoy, ni la humedad es mi aliada. Las calles son demasiado densas y pegajosas para seguir tirando del par de maletas. Todo se vuelve circunvalación de un destino inexistente. Descrédito.

Será muchas horas después, el mar explotando dentro de mi boca al masticar la crudez del pez desalado, cuando pueda olvidar, por un instante, el laberinto.

Durante toda esta primera parte, el Fotógrafo está más tranquilo que yo, que soy toda furia y lágrima fácil.

El pueblo medieval donde dormimos, nos presta su empedrado y nos abraza.

7/7/11

urgente




Es mi cuerpo necesitando un baño de mundo.

El paso: MAD-BCN

25/6/11

Cádiz y el río Kwai

El Flahertys ha cerrado y, en su lugar, una brasserie custodiada por un simpático latino sirve todo tipo de variedades de mejillones. Alfredo Trujillo (entero para no olvidar su nombre), el camarero poeta de otros veranos, también ha desaparecido del puerto. Junto a estos, otro local, que aparece en la narconovela de un afamado escritor, es el único lleno. Entramos para preguntar si tienen Capitán Morgan y me doy cuenta al levantar la vista del conteo de monedas, de que mi cuenta bancaria es, con seguridad, más triste que la de cualquiera de los que están allí. El Fotógrafo y yo abandonamos las cercanías del muelle. Nos sentamos junto a una fuente, bajo una palmera que cimbrea por el viento húmedo de la noche. Él cuenta batallas del instituto y de un personaje de El puente sobre el río Kwai. Así son sus monólogos*. Yo apoyo la cabeza en su hombro y espero para volver a la casa.

Fotografía del puente sobre el río Kwai. Es de Buffalo Tours, otra cosa sería si el Fotógrafo y yo pudiésemos elegir donde volar y él retratase el lugar.

* No es que me aburra su monólogo, es que, a veces, sabe demasiado.

12/6/11

Los poemas de D.C.N.

Un día llegó con sus poemas a mi buzón. Además de todo, escribe así. Estas son sus iniciales: D.C.N., y es amigo desde hace tantos años que debí haber supuesto que escondía también estos versos. ¿Sabrá esto la tal Yvonne?




Yvonne y yo en Santa Cruz





El pelo todo rojo es de Yvonne


como Maureen O’Hara pero diciendo


puta y chiquitito sacando


la lengua y los dientes como una lunática


toda rosa,


mi pecosa


enloquecida quince horas encerrada


en la flota el día de Saint Patrick,


Varados en el Café Lorca hablando


de cocina bebemos


whiskey irlandés gratuito promoción de lanzamiento ella


sube al escenario y yo la miro


anunciando absurdamente el whiskey y era todo


bonito cuando volvió por sorpresa de su cuarto


a mi cuarto nos besamos y dormimos


antes y después


almorzamos en el mercado y vimos la tele en el hotel


gratuito cortesía


de Aerosur, no puede


pasar yo dije:


-Es mi enamorada.



Ubaldo dijo:


-Tartinflet.


Y lo dijo de una manera


exquisitamente ridícula,


con señoras que fabrican


figurillas de trapo


y otros parientes


extravagantes con perilla,


o viejos y Guillaume


y Sina tumbados


en el césped con Felipe


haciendo fotos,


Yvonne en la terminal


se acerca hasta la valla y nos besamos


entre los alambres. -Al final


abrieron la carretera.


Yo me agarraba


el corazón para que se quedara


quieto,


escondido en el pecho;


no salta de amor sino de amor


a la belleza y al amor.


Otra vez la terminal:


La flota que se marcha


lenta,


Refunfuñando.





Ahí le tienen, guitarra en mano, con Cromática



28/5/11


El olor que desprende la persiana de bambú con la lluvia, de noche, en nuestra ventana. El contraluz no es suficientemente íntimo para el desnudo. Antes de volver a casa, hemos tenido una conversación propia de la juventud temprana. Ahora, que estamos aprendiendo a vernos envejecer. No hay verbo para definir el paso abrupto a la edad adulta. La última zancada hacia el precipicio. Pienso en el viaje truncado a México.
La felicidad, a veces, es que haya un par de libros sobre la mesilla exigiendo lectura.
¿Volaremos alguna vez hacia la India?

21/5/11

Una imagen para una vida distraída:

Fermento de los peces bajo el puente.

El sol no era el exceso.

Los peces, los peces no importaban.

Sí la carta del banco.

Solo el fruto seco helado. La marioneta gira.

Sale de trabajar. Recuerda el levante. La mañana.

La mano.

Lágrimas de María. La calle, la calle levantada.