13/6/08
15,786. 897 y 8 y 9... millones de segundos
11/6/08
la Maga
Me gusta mucho Sorolla. Me lo inculcó mi madre. Que sabe pintar. Cuando, algo patosa, yo volvía del colegio con cosas que hacer, para mí, imposible, ella cogía el lápiz y, abriendo y cerrando sus ojos azules, el dibujo se revelaba del papel. Me maravillaba cómo lo que en clase parecía difícil, ella lo hacía sencillo. Yo siempre cerquita. Los deberes, en la mesa de la cocina. Siempre recuerdo una vez que me explicó cómo se resolvían aquellos problemas de ‘un coche sale de barcelona a 100 kilómetros por hora, y otro de Madrid a 85 kilómetros por hora’. Una vez, los problemas también se le hicieron difíciles a ella, que es mucho más arte y más clara y que mira a la vida con ganas de resolución. Y entonces, yo empecé a suspender matemáticas. Cuántas cosas. Cómo se hace. Qué significa. Y Aroa preguntona. ¿Cómo es la m con la? Y así aprendí a leer, con ella, antes de saberlo pronunciar. Ahora, a veces, me pongo triste porque no puedo hundirme en su calor siempre que quiero. No por nada, porque ya no estamos ahí durmiéndonos juntas en el sofá mientras la televisión expone sus pasatiempos. Le he dicho que me pinte un cuadro para ponerlo encima de mi cama. Unas amapolas gigantes, deshechas por lo inmenso en la figuración, rojas, sobre un fondo naranja y amarillo. Aún no se ha puesto. Pero sé que le basta una tarde. Es maga. Sí. Mi madre es magia y esome lo inculcó mi padre.
El cuadro de ahí lo copiamos las dos. Yo, tal cual, pero en chapucilla. Ella, de pronto, lo convirtió en naranjas y verdes y sol derramado sobre el Mediterráneo.10/6/08
se busca poeta
Cuánto tiempo sin ver estas imágenes. Cuánto tiempo sin escuchar a este Oliverio gritándole a la muerte. Erato me lo ha recordado. Y no he podido evitar ponerlo. Ni volverme a reír del tupé de Nacha Guevara. Ni preguntarme por qué Mario Benedetti recita en alemán el Táctica y Estrategia. Y esa cama partida. Si no sabes volar...El lado oscuro del corazón, 1992
9/6/08
Its a long time since I drank champagne
Estoy leyendo Últimas dos horas y 58 minutos de Miguel Ángel Maya, al que yo llamé Miguel y me corrigieron, “Migue”, dijo, con acento sureño en la i. Ayer empecé con él, para conciliar el sueño temprano. Y me dieron las 3 de la mañana enganchada a su viaje. Qué gusto.Migue vino una o dos veces al taller, al Bremen en la cuevita. Se fue muy rápido, así que apenas he tenido oportunidad de conocerle más que de ponerle cara. Pero… las cosas, tenemos por ahí un lazo.
Y recuerdo que traía boina. Y sonreía. Le tenía a la izquierda y no paraba de hablar con su paisana y amiga. Los dos, soltando esas chispitas que restan aire cuando hablan los andaluces.
Me habían dicho que el libro era Bolañudo. Yo no lo conozco tanto como para sentir la tendencia. Ni he ingerido con tanto gusto las páginas de Bolaño en Los Detectives ni en Amuleto.
Muy a tiempo para darle un respiro del polvo del camino alguien tiende la mano al lector.
Les dejo por él, un ratito antes de comer. Búsquenlo. Últimas dos horas y 58 minutos, es el VI Premio de Narrativa Caja Madrid.
Y esa banda sonora.
6/6/08
ahora en la línea 2
3/6/08
30/5/08
Son los tiempos del agua.
La poesía, sí, el verso.
La mayúscula que falta.
La idiotez.
Quien no ha sentido y ha levantado la cabeza en el autobús, en medio de todos los trabajadores de vida resuelta y ha respirado con los ojos cerrados, llegando al intercambiador donde desemboca la autopista, no ha lamentado el final de un trayecto que te arranque de la página.
El no comprendo. Este blog.
Estas palabras sueltas, descreídas de que no son yo.
Ahora las muñecas me dicen que no escriba. Una pulsera eléctrica de alambre se retuerce.
No pienso ocupar toda la línea.
Simplemente prefiero masticar.
Y que me traguen.
29/5/08
'Enclave de Soul'
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Dani es el que se va de viaje. Tiene por trabajo el sueño de tantos. Viajar: Panamá, Bolivia, Marruecos, Túnez, el próximo a Irlanda, donde nos fuimos los dos y a él le cundió mucho más. Hace guías de viaje. Está ahí al ladito lincado, porque además es un salao escribiendo. Y un sentío aunque. El caso es que Dani, antes de tocar el trombón, mucho antes, toca la guitarra. Y tiene dos grupos: uno de swing y Enclave de Soul. El último presenta disco el viernes 30 en la sala Chesterfield. 'Lo decidimos mañana'.
Vuelven a tocar: JUEVES 5 DE JUNIO EN EL CAFE LA PALMA, A LAS 21,30.
c/ La Palma, 62 metro Noviciado
27/5/08
los mostenses

23/5/08
aroa en el espejo
Cuando a una le rozan, un poquito, el corazón y no se defiende. No con los dientes, quiero decir que no está alerta, la emoción se desata y se llora. Cuando una se da cuenta de la suerte, de los minutos, cuando mastica una felicidad dulce. Cuando una escucha, y ve la risa entre el humo que nos rodea. Cuando se comparte la sorpresa por el descubrimiento. Cuando una escribe y lo disfruta. Cuando una hace crecer las plantas, las estaciones te compensan, desatan lo condensado. Me sucedió en el Bremen. Ese barco al que nos invitaron a subir Lara y Rebeca. Marina escribió esto. Y no puedo dejar de ponerlo:
Gracias a tí, Aroa, por la emoción.
21/5/08
caballo verde
Hace ya cuatro años que un grupo de valientes se subió a un escenario para recorrer los paisajes de la vida de Pablo Neruda. Yo estaba recién llegada de Alemania y una investigación sobre los años del poeta en Madrid me dejó sumergida en su poesía y en su vida. Para dejar de hablar de las cosas que me obsesionan, quise secuestrar a mis amigos e involucrarles en una obra de teatro escrita a medias con el señor Jorge Dau que se llamó después ‘El viajero inmóvil’ y desintoxicarme al fin.Poco se sabe del tiempo que de borrachera ideológica y de botella pasó Neruda en Madrid. Vino a sustituir a la premio Nobel chilena, antes maestra suya de escuela, Gabriela Mistral. Vivía en Argüelles, en la ‘casa de las flores’. Ustedes habrán pasado por delante mil veces cuando pasean por la calle Princesa. Ahora, como en todos los lugares míticos, hay en los arcos de su sótano una sucursal de algún banco. Aquí conoció a Alberti, Lorca, Miguel Hernández, por el que Neruda sintió devoción, Altolaguirre y el grupo de intelectuales de entonces. Aquí tuvo que aprender de la derrota, de la guerra, del exilio y de la muerte de los inocentes. Aquí se contagió de comunismo. Aquí nació una bella revista que se llamó ‘Caballo verde para la poesía’, de la que sólo crecieron dos números.
Cuentan que Manuel Altolaguirre, que fue el editor, transportaba los ejemplares en el carrito de su hijo por las calles. Y cuentan que solamente dos ejemplares se conservan. Uno está en la hemeroteca Conde Duque, aquí al lado. Lo pude ver una vez a través del microfilm. El otro es propiedad de quién sabe qué herencia de Camilo José Cela. El resto de las páginas volaron con la primera bomba, desaparecieron, se hicieron polvo.
Un rescate del Neruda más allá de los adolescentes y bellos por su ingenuidad 20 poemas, un recuerdo a la Tercera Residencia del poeta. Para mí, el más intenso retorcimiento del lenguaje y la creación hecha en mucho tiempo antes y hasta hoy. Ahora sueño con ir a Isla Negra, Chile, y recorrer a tientas la casa que entonces me aprendí de memoria.

Estas dos imágenes son de la 'Casa de las Flores', Madrid. Una durante la guerra y otra actual.
La canción Farewell la compusieron entre los tres amigos que la interpretan y la tocaron en la obra de teatro... L grabación se hizo con un ordenador, de ahí que, de pronto, suene un aviso del mssenger.
La casa donde vivo tiene una historia. Fue un convento. Hace 200 años. Cuando la compré, un señor con alguna enfermedad mental vivía en ella. Coleccionaba trenes y miraba quieto por sus ventanas. Vigilaba en silencio el patio que está ahí arriba del blog. El señor Pedro buscó la historia y la escribió a máquina. Un mediodía antes de diciembre, la guardó en un sobre y me la regaló. Para los que quieran creerse los cuentos, este es un caldo de cultivo perfecto para los espíritus.
De pequeña me metieron algún miedo los personajes que, entonces, nos rodeaban. Y ahora, escondida en las sábanas, tapada hasta la nariz por este frío mayo, descubro que nada me asusta que yo no vea. Y que la mala vibra viene en forma de factura, del sistema que padecemos*, tristeza sin causa que llaman inconformismo.
La foto es de David, de las primeras visitas a esta casa. Y el tren, del señor que en ella, entonces, vivía.
*La frase "el sistema que padecemos" la rescató Héctor del discurso del Subcomandante Marcos en Córdoba, Veracruz. Yo la utilicé de titular para el periódico.
19/5/08
el horizonte
Las cosas por las que se fijó en él no son las cosas por las que ahora, cuando se marcha a trabajar, le suplica en vano que no lo haga. Que llame y alegue que le han contagiado cualquier enfermedad tropical. Pero él sigue la rutina con método que aplaude. Hace el café, trae dos. Se cubren de mañana. El nudo. El desvelo y la lengua que se desata inconexa en palabras, a veces saltándose las barreras del pudor. A veces desvaríos. Imaginación.Conduce a veces un pontiac negro y veloz. Y pequeño. Entonces de perfil tiene un gesto serio, desmedidamente severo. Pero eso es antes. Sin embargo, ahora y de frente, sus ojos no están cerrados jurándole la muerte a nadie. Son así. De leve caída en sus extremos. Tristes puede en la forma y brillantes en sentido abierto.
A veces tiene miedo. Y ella cierra las puertas con llave. A veces está inquieto. A veces su cuerpo se afloja en los bares y él mira alto, más allá, planeando una foto infinita y maldiciendo no haber traído la cámara.
Y los dos ya saben algo de lluvia y poco de veranos.
16/5/08
memorias de una infamia
Una niña de 12 años, escapada de una red de pederastia, le contó a la periodista Lidia Cacho, cómo había sido violada y explotada sexualmente. Estas dos mujeres, las dos valientes, levantan la tapadera de un agujero negro más de la corrupción: 200 niños y niñas estaban siendo violados por una red de abuso de menores y blanqueo de dinero en México, en la que 40 cargos públicos (políticos encumbrados y empresarios) están implicados. A la cabeza de esta banda, Succar Curi, un empresario libanés que, aunque hoy está encarcelado, sigue teniendo hoteles en Cancún (hotel Solimar, o Sol y Mar). Éste tipo contactaba con niñas de EE UU, Centroamérica y de la república mexicana que, durante dos décadas, ofrecía a sus amigos, como el empresario textil Kamel Nacif, protegido posteriormente por el propio gobernador de Puebla.Del alto tribunal mexicano, seis jueces quitaron cargos a los implicados, y sólamente cuatro votaron a favor de Lidia. El miedo también dictó su sentencia.
Pero Lidia sigue en su lucha. Torturada, amenazada de muerte, violada y extorsionada, la periodista no calla. Ha escrito un libro impactante, 'Memorias de una infamia'. Ahora está en España contando esta historia. "Si una niña fue tan valiente de contarme aquello tan horrible que le sucedió, yo no puedo quedarme callada".
Decir que en cadenas de televisión como la poderosa Televisa, Lydia no existe.
Mujeres como ella la reconcilian a una con la profesión.
40 periodistas son asesinados al año en México.
Danny Pearl en Pakistán, cuando investigaba las redes de Al Qaeda, o la reportera rusa Anna Politkovskaya, voz crítica con el presidente Vladímir Putin, son otras muertes recientes.
13/5/08
aquellas pequeñas cosas
"que difícil es escribir sobre la madre de uno"
luis garcía montero
'Dentro de nada,
cuando me den permiso las fieras de mi tiempo
cumpliré una palabra que nunca me pediste
te llevaré a Paris'.
Año 1983
9/5/08
en la calle, en el mundo
Ayer, cuando volvía de la Asamblea de Madrid, tras escuchar a la especie de ‘ken’ que hace en Madrid de consejero de Sanidad que la sala de prensa era estupenda para fumar porros… puse la radio. El alcalde de Teguise, Lanzarote, con un acento extrañamente extranjero, explicaba que los centros de inmigrantes son muy malos para el turismo. Entre risas, el señor alcalde, el excelentísimo, se atrevió a decir esto: “no puede ser que la gente vea a los inmigrantes al lado del hoyo 18 del campo de golf, no quedan bien”.
En frente de mi casa está el Centro de Atención al Refugiado de Madrid. En su puerta, quién sabe de dónde vengan, están sus corrillos de soluciones, sus esperas. No les miro. Pero a mí me gusta cruzar sus corros, sentir sus lenguas extrañas. Me hace sentir parte del mundo. Me hace recordar cuando no estuve aquí y las palabras hablaban del otro lado, de este, el que ahora habito.
Hay a quien le gusta venir a verme cuando los cierres están levantados. Abrir y cerrar los ojos. Ser consciente.
8/5/08
entre las páginas
Lo primero que traje fueron los libros.
No quería estar sola.
Los tobillos de mi abuela esperaron para la firma.
Era invierno y un abrigo de paño grande sobre el mundo.
Los recuerdos se escapan.
El día que llegó del hospital en la silla yo leía un cuentecito medieval en el libro de lengua.
Porque quise retener la luz de aquella casa está conmigo.
Queda el tacto. El olor. La imagen congelada. No la voz. No forma en que miraba.
Queda el instante en que me dijo 'tuyo'.
Queda el sofá que resbalaba rojo y yo asomada
por encima de las hadas.
Yo subrayando en colores y guardando en la memoria intacta.
Quedan huellas de la niña entre las páginas.
6/5/08
la letra pequeña de la vida
6/4/08
de aquí a un rato
No recuerdo por qué un día decidí crear este blog. Pero creo que ha sido uno de los ejercicios voluntarios más constantes que he hecho nunca. Y, de sobra, algunos saben que a él se han ido hilando acontecimientos y personas en mi vida.
Hay gente que encontré que tiene nombre.
Por este ‘viaje’ llamé un día a la puerta de la casa de Lara, que invitó a cenar aquí a sus amigos: Nán, Carmen, Rebeca, Peter y varios más. De Nán he recibido los comentarios que más me han removido desde mucho antes de ponerle gesto y compartir sótanos de Madrid. Y de Lara no voy a decir nada. Que corran a leerla. Entiendan.
Después llegó el taller. El Bremen. Y, con él, Conde-Duque, Guille, Virginia, Magapolilla, Mariona, Javier, Bea, Kika. Llegó David a bordo.
Y a los que no pongo cara y se quedaron aquí: Erato, Silvana, Rodolfo, Mega, ‘él mismo’.
Y los que pasaron y pasan en silencio.
Esta es la vida por este espacio. He disfrutado y me he entretenido muchísimo. Da mucha satisfacción que alguien se emocione con unas palabras breves. Esta página desengrasó mi nostalgia mexicana, mi desvarío estival, recoge lágrimas de pura felicidad. Y cómo no, aunque anteriores, también de desencanto.
Pero voy a bajarme un rato en la próxima estación. Voy a quedarme en esta ciudad sin precisar un regreso. Podrán encontrarme en las terrazas al sol, desembalando cajas de mudanza, ordenando los libros de las futuras estanterías, aprendiendo a cocinar.
Es un balance. Una tarde larga voy a darme para ordenar una habitación.
Gracias por acompañarme en el viaje. Yo seguiré leyendo. Claro. Hay palabras que crean adicción. Pero esta casa estará deshabitada por un tiempo. Breve.
Volveré cuando las horas y los espacios tomen su medida justa. Eso será muy pronto. Pero ahora, voy a cerrar esta ventana, voy a darle la vuelta al espejo, voy a apagar las luces del salón. Que estén bien.
Hasta pronto.







