19/5/08

el horizonte

Las cosas por las que se fijó en él no son las cosas por las que ahora, cuando se marcha a trabajar, le suplica en vano que no lo haga. Que llame y alegue que le han contagiado cualquier enfermedad tropical. Pero él sigue la rutina con método que aplaude. Hace el café, trae dos. Se cubren de mañana. El nudo. El desvelo y la lengua que se desata inconexa en palabras, a veces saltándose las barreras del pudor. A veces desvaríos. Imaginación.
Conduce a veces un pontiac negro y veloz. Y pequeño. Entonces de perfil tiene un gesto serio, desmedidamente severo. Pero eso es antes. Sin embargo, ahora y de frente, sus ojos no están cerrados jurándole la muerte a nadie. Son así. De leve caída en sus extremos. Tristes puede en la forma y brillantes en sentido abierto.
A veces tiene miedo. Y ella cierra las puertas con llave. A veces está inquieto. A veces su cuerpo se afloja en los bares y él mira alto, más allá, planeando una foto infinita y maldiciendo no haber traído la cámara.
Y los dos ya saben algo de lluvia y poco de veranos.


11 comentarios:

brujaroja dijo...

Qué bonita historia, aroa... Es lo que tienen las pasiones, que nos pueden...
Muchos besos

*V* dijo...

Y esto que escribes me sirve a mi para demostrar que no todo lo que leo me parece pastel porque, nena...ole!
¿decias que tenías agente? no, ¿verdad?
Y el tipo en cuestión...parece estupendo por lo que cuentas ;D
Besos mona.

aroa dijo...

es la historia de la canción, del 'tú' y el 'yo' y las formas de ver lo mismo de cada uno
gracias brujaroja

que sí tengo agente, pero como está inoperativo desde BUP el tío ... aunque tú me da que eres parecida...jmmm...
el tipo en cuestión y en respuesta es psssssss bastante majete, jiji
(hormiguilla)

david dijo...

¡¡¡Muuu
chaaa
chaaa!!!

¡¡¡Cooo
piooo
taaa!!!, ja ja ja.

Pégame el dengue.

Y evita a mi agente, en inoperancia gana al tuyo y reclama inversiones considerables en cafés y tabaco. Porque luego tiene sus cosas, que si no...

(Y el Pontiac GTO es blanco. Aunque yo lo pinto de negro, por qué no).

carmen moreno dijo...

Ara, precioso texto. Me has emocionado. Y estoy segura de que el Muchacho lo merece. Aaaayyyy lamúr (que dirían por aquí)

Miguel Marqués dijo...

No, no, el dengue no, escoge otra que duela menos. :D

Es estupendo. Los nudos, la severidad, la sugerencia (¿pasa siempre?) de llamar al trabajo con voz impostada.

(Yo soy más de Corvette).

Abrazos a 2.

aroa dijo...

david: voy a hacer caso a miguel y no pegarte el dengue... es que no lo tengo, así lo más un brotecillo tífico me debe quedar de vez en cuando... quieres?

es que el método de transmisión... aroa, calla, aroa, calla

veo que la tercera persona no despista bien... muchacho, muchachos, un besote

Anónimo dijo...

Pero q bien escribes bonita!!!, da gusto pasearse por aqui. A ver si te vo prontito y seguimos charlando alrededor de un te / cafe / cerve???, jeje

Un besazo

Eva

aroa dijo...

cuando guste usté
besos

david dijo...

Deja de prometerme enfermedades que me hacen soñar con bajas médicas y pañitos calientes y mañanas y tardes de yo en cama quejándome, ¡con lo que a mí me gusta!, ¡Y Pégame Algo Yaaa!

Miguel, lo del dengue sospecho que sería fingido, tranquilo.

Y Corvette, hmmm, bueeeno...
Había un Corvette en otro Need for Speed que tuve y también era gracioso de conducir. La tracción trasera, qué inventazo.

online lotto dijo...

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