23/3/09

Plaza de la Luna, Madrid

En la plaza de la Luna se espera con paciencia a que caiga la tarde. Una mujer y un hombre algo susurran en los extremos del banco. Mucho callan. Camino sobre una planicie caliente de baldosas como en una partida de ajedrez olvidado. De todas me elijo alfil. Por ser suicida y rápida.
15:00 horas y nada sereno.

De pronto me acuerdo de Nadia, la niña de los charcos. Cierro el bolso.

En el patio, naranjas y amarillos, los claveles chinos parpadean desde su cuna de tierra.

Dentro de la casa, el frío de los muros anchos y la alerta de la comida hecha.

Repaso los papeles y aseguro que todos estamos llenos de hipócritas principios.

Y poco importa el vértice.

En diagonal, a veces, el camino es más largo.


Plaza de la Luna, Teotihuacán

8 comentarios:

acróbatas dijo...

El camino casi siempre es más largo cuanto intentamos acortarlo, ¿verdad? Ni en diagonal, ni a salitos, ni siquiera por debajo...

Un beso grande.
Vanessa

ETDN dijo...

A veces intentar acortar el camino es un error. Mejor disfrutar del paisaje, en la medida que se pueda y nos dejen.

un beso, Aroilla inspirada y alfilada

Lara dijo...

espectacular el paralelismo o la distancia entre las plazas luneras


disección en las palabras

un gusto

Mega dijo...

A mí me parecen dos plazas complementarias. Tal vez sea el ángulo desde el cual tomaste las fotografías. Sorprendente.
Y un beso

NáN dijo...

Al fondo, a la izquierda, en delicada complementariedad, una pirámide y una iglesia.

A la última se entra por la plaza que, se pongan como se pongan, todos llamamos "Luna" (hasta los cines se llamaban así"). De la sacristía sale un paseo de tierra que lleva al principio exacto de la calle Desengaño.

Por eso el dicho popular de que en esa iglesia los novios empiezan por la luna y terminan por el desengaño.

Bernardo dijo...

Me sorprende el contraste de los sitios. La complementariedad. Totalmente de acuerdo. Saludos.

Dani GV dijo...

¡¡SATÁN ES MI SEÑOR!!

Anónimo dijo...

Visicitud y sordidez!!!!