21/5/08

caballo verde



Hace ya cuatro años que un grupo de valientes se subió a un escenario para recorrer los paisajes de la vida de Pablo Neruda. Yo estaba recién llegada de Alemania y una investigación sobre los años del poeta en Madrid me dejó sumergida en su poesía y en su vida. Para dejar de hablar de las cosas que me obsesionan, quise secuestrar a mis amigos e involucrarles en una obra de teatro escrita a medias con el señor Jorge Dau que se llamó después ‘El viajero inmóvil’ y desintoxicarme al fin.
Poco se sabe del tiempo que de borrachera ideológica y de botella pasó Neruda en Madrid. Vino a sustituir a la premio Nobel chilena, antes maestra suya de escuela, Gabriela Mistral. Vivía en Argüelles, en la ‘casa de las flores’. Ustedes habrán pasado por delante mil veces cuando pasean por la calle Princesa. Ahora, como en todos los lugares míticos, hay en los arcos de su sótano una sucursal de algún banco. Aquí conoció a Alberti, Lorca, Miguel Hernández, por el que Neruda sintió devoción, Altolaguirre y el grupo de intelectuales de entonces. Aquí tuvo que aprender de la derrota, de la guerra, del exilio y de la muerte de los inocentes. Aquí se contagió de comunismo. Aquí nació una bella revista que se llamó ‘Caballo verde para la poesía’, de la que sólo crecieron dos números.
Cuentan que Manuel Altolaguirre, que fue el editor, transportaba los ejemplares en el carrito de su hijo por las calles. Y cuentan que solamente dos ejemplares se conservan. Uno está en la hemeroteca Conde Duque, aquí al lado. Lo pude ver una vez a través del microfilm. El otro es propiedad de quién sabe qué herencia de Camilo José Cela. El resto de las páginas volaron con la primera bomba, desaparecieron, se hicieron polvo.
Un rescate del Neruda más allá de los adolescentes y bellos por su ingenuidad 20 poemas, un recuerdo a la Tercera Residencia del poeta. Para mí, el más intenso retorcimiento del lenguaje y la creación hecha en mucho tiempo antes y hasta hoy. Ahora sueño con ir a Isla Negra, Chile, y recorrer a tientas la casa que entonces me aprendí de memoria.






Estas dos imágenes son de la 'Casa de las Flores', Madrid. Una durante la guerra y otra actual.



Generales
traidores:
mirad mi casa muerta,
mirad España rota:
pero de cada casa muerta sale metal ardiendo
en vez de flores,
pero de cada hueco de España
sale España,
pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos,
pero de cada crimen nacen balas
que os hallarán un día el sitio
del corazón.


La canción Farewell la compusieron entre los tres amigos que la interpretan y la tocaron en la obra de teatro... L grabación se hizo con un ordenador, de ahí que, de pronto, suene un aviso del mssenger.

9 comentarios:

María a rayas dijo...

mmm
yo recuerdo cuando llegó aquella canción a la casa con jardín...y aquella historia y aquel teatro en un tiempo en que no nos conocíamos...

llegará isla negra, jarecilla, llegará...

besos

Cecilia Alameda dijo...

La casa de las Flores también tiene su mérito. La diseñó el arquitecto obra de Secundino Zuazo, que intentó hacer una vivienda racional, con mejor ventilación y luz que las casas de vecinos que sehacían en esos años del siglo XX. ´Lo de tener un patio central, al que daban las ventanas de las viviendas era un adelanto. O sea, que Neruda vivió en un sitio privilegiado. Por supuesto que se lo merecía. Su poesía es maravillosa.

Anónimo dijo...

Y sabes q el 'migue hace de to' es el compañero de piso de mi mejor amigo????, pero que pequeño es el mundo!!!!
Bueno bonita, como no conozco otra manera te dejo mi email asi en plan publico :S, jeje. es de 'jotamil punto com' asi q añade tu lo q falta...evadelosrios@...
Un beso
Eva

david dijo...

Me va a salir una respuesta totalmente crossover, pero es que miro las fotos, y es que no puedo dejar de pensar que qué curioso, que la foto que tiene el encuadre audaz, torcida y tal, es la de hace setenta años. Es bonito.

NáN dijo...

Fue aquella guerra un experimento de lo que vendría después (en lo militar y en lo político).

Pero también fue, probablemente, la última en la que lo mejor de nuestro país y de otros muchos se unió en un acto de hermandad y generosidad. Los poetas, como en el Renacimiento, se hicieron soldados.

aroa dijo...

sí yo también me acuerdo de cuando llegó aquella canción a méxico... ay qué bonito fue

oh cecilia... qué buen dato
la verdad es que es una casa muy bonita
ahora, en la esquina hay unas manos unidas que pone: Madrid, a Pablo Neruda

daviiiiiid, na

y sí se hicieron soldados unos más que otros... neruda fue más desde el púlpito, a diferencia de miguel hernández, que fue de trinchera...
o alberti que se largó
pero sí hay que reconocerla implicación
por ejemplo, neruda tiene la fantástica historia del barco Winnipeg
que se llevó a miles de españoles al otro lado del atlántico
y eva... qué pequeño es el mundo, o los círculos...

carmen moreno dijo...

Caballo Verde fue un acto heróico de los últimos poetas héroes. Aquel tiempo nos trajo versos llenos de rabia y sangre, los mejores versos, la Edad de Plata de la Literatura española.
Me apunto a la visita por Chile. Tenemos que hablar, Aroa, de El Salvador, de México, de Chile, tequila en mano.

aroa dijo...

se me viene a la cabeza aquello de: "si las cosas que uno quiere se pudieran alcanzar"...

por eso detodos los viajes prometidos y las visitas que no nos da tiempo a hacernos poeta

lotto winning numbers dijo...

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