2/7/08


Ayer, la salida a la calle me valió para comprendernos. Para ver lo que hacía tiempo que estaba mirando. Los acuerdos tácitos, las cesiones, el contrabando de ilusión a lo largo de los años. Y descubrir. Y pensar que detrás de aquellos que hacen que todo parezca fácil, que la vida se ordena para caminar sola, hay manos artífices de los deseos. Hay arquitectos de tejados que nos protegen de la lluvia.
Cuando abres el frigorífico y siempre hay leche fresca. Cuando el frío aprieta y se enciende la chimenea. Cuando llega la primavera y el jardín revienta. Y cómo y cuándo se prepara uno para construir escenarios a otros. Ciclo infinito de aprendizaje.
Y esto lo comprendí sobre un taburete en la barra de un bar a mitad de camino entre la casa con balcón y la del patio, que por suerte es muy poco, junto a
María, que ha sabido mirar.
Que entre hablar de flores y de cuentos, vamos tomando notas de la vida. Y vivir se echa encima como un huracán al que tienes necesidad de sobrevivir. Y, de pronto, importa cuidarte para cuidar a otros.
Porque todos alguna vez somos muy frágiles. Y a todos alguna vez se nos derrumba encima el tejado que nosotros mismos, con años y con sueños, nos hemos construido.
Entonces, vuelve el ciclo y otro alguien, sin que nadie le diga, sabe que tiene que encender el fuego.





10 comentarios:

Anónimo dijo...

CÓMO ME GUSTA LA LUCIDEZ DE ESTE TEXTO. COMPARTIR TU APRENDIZAJE QUE NO ES OTRO DEL QUE SE ABRE AL MUNDO Y SIENTE MIEDOS Y VA APRENDIENDO A SOBREPONERSE Y A ACEPTAR LOS LAZOS DE LOS QUE DEPENDIMOS Y DE LOS QUE DEPENDEREMOS.

NáN dijo...

Lo curioso de las personas es que, cuanto más frágiles, más necesitamos que nos agiten con fuerza.

Sin miramientos.

Porque no somos de cristal de los que se dejan en las repisas.

aroa dijo...

uy lucidez...
que vaaaa
jiji anónimo, quién se esconde? eres el de más abajo?
sabes que soy, por naturaleza, voy a decir... curiosilla ...

lo curioso me parece cómo cuántos somos más de cristal de la apariencia que mostramos...

Cecilia Alameda dijo...

Somos frágiles pero también fuertes para salir adelante y ayudar, si queremos, a otros a sobrevivir.

en tierra de nadie dijo...

A veces necesitamos lumbre.
Seguro que hay quien lleva mecheros con nuestro nombre.
Lo importante y lo mágico es que esos caminos se crucen.

A veces sucede.

Sí.

Me crees, ¿a que sí?

Saber mirar. Me gusta. Eso no siempre sucede.

Perdón por las incoherencias. Borracha. De cervezas y más.

bss

silvana melo dijo...

Es que te florecen las aljabas, Aroa, te florecen a vos y las mías también están florecidas... en verano y en invierno florecen. Esa es la magia, ése es el tejado que te construis y puede caerse pero nunca te deja de rodillas. Porque elegimos este vértigo, esta vorágine desquiciada que es vivir.
Un abrazo, amiga

carmen moreno dijo...

Yo no sé si te vale, pero si tienes frío alguna vez, cuenta con todo el calor que yo pueda darte. No sé si es mucho, no sé si es lo que necesitas, pero es todo para ti, si lo necesitas.
Hay tejados en mi vida que se llaman Primo, o Píter, o Etdn, o Aroa.
Para cuando el mundo se nos derrumbe que tengamos al certeza de que no somos de cristal (como dice Nán), que no vamos a rompernos, porque hay gente que suaviza los golpes de los cascotes.

Dama, tengo lo que usted me mandó listo. Dígame cómo he de ponerme en contacto con usted.

María a rayas dijo...

la vida Aroa, se nos presenta entre flores y cuentos, y si quieres compro tulipanes en la floristería de otros para llevar a la mesa grande de tu cocina verde y ahí, una junto a otra, portatil con portatil, hacer ficción por encargo y vivir del cuento...

y aprender siempre de los mayores (lo que se debe hacer, lo que no podemos repetir, en qué no queremos convertirnos...)y desde la fragilidad, resisitir siempre...

saber mirar?
aunque sea con mirada miope?
yo?, que estoy perdida siempre...

un abrazo compañera

aroa dijo...

sí cecilia estoy de acuerdo: somos frágiles en cuanto a que en seguida podemos tambalearnos, pero muy fuertes para la reconstrucción, tanto algunas personas, que su resistencia resulta inexplicable.

jiji, etdn.illa, me estás diciendo que estás donde estás borracha? no digo dónde por el anonimato.. pero, hija...

Silvana, silvana, gracias, siempre tus visitas me gustan tanto... vuelve siempre, que el viaje de casa en casa es fácil si nos ayudamos de las palabras. Desquiciada Aroa.

Y gracias Carmen por prestar ese calor... Aquí, tienes el nuestro, de todos.

Inspoiradora maría, empecemos pero ya a vivir del cuento!!! y a regalar palabras!!!

Anónimo dijo...

Nena, cada vez que caigo por tu patio me desmontas. Al rescate aparece siempre tu palabra, esa que desdoblas sin cesar modelando cada vez figuras más bellas.

Touché(o comos e escriba.

Bss mil _Karin