13/6/08

15,786. 897 y 8 y 9... millones de segundos


No te acuerdas.
Pero aquella noche estabas empeñado en la tormenta de arena con la que amenazaba Google.
No sé qué imaginabas, si un vendaval desértico.

Lo cierto es que salió el sol por la mañana y con asombro.
Y yo me quedé ahí,


como ahora, observando el espacio vacío que tu cuerpo dejaba en el sofá blanco.
Sentándome a escribirte en la silla que aún guarda tu temprano tacto.

7 comentarios:

María a rayas dijo...

aaaaaaaaaay!!!!!!!!!!!!!


aunque de refilón algo me toca de esta tormenta de arena...
son las historias de una casa con balcón...(y van siete mil...da para una antología...)

tanto tiempo ha pasado???
(sí...y que pase más...no?)

beso queso

aroa dijo...

jiji

nuestras casas que son siempre, en ausencia de la nuestra aquella roja, como tu pelo, escenarios de risa, lágrimas y algún beso

pásalo bien en santa pola y visita su isla, que a mí me pareció muy rara...

ya llegarán las decisiones mano en el fuego

y deja de compartir tanta vida con sandri que te ha poseído para escribir beso queso

elshowdefusa dijo...

Pues a mí nada me toca la tormenta de arena. Pero me ha encantado... sobre todo el tacto temprano. Y mi propio entender de lo que has escrito.

Anónimo dijo...

Hola Aroa!, fugaz el saludo de anoche en el Libertad..,espero q estés bien, me paseaba por aquí sólo para dejarte un hola y un besin, ya te veré en otra ocasión.
Ciao guapa!

Eva

Planetoide dijo...

Pero tú lo viste, y fue lo que dijo Google. Pronóstico del tiempo un 12 de diciembre, en Madrid: Tormenta de arena, toma ya.

Y es Google. A mí Google me inspira fe. Buscas cosas y salen, así que ¿cómo dudad? Y además una ventana tan rara... a mí no me extrañaría nada haber visto, del otro lado, que de pronto una cortina de arena tapaba la calle.

Cómo iba a extrañarme lo de fuera, estando lo de dentro, ji.

NáN dijo...

Nada se pierde, ¿no? Esa arena se deposita, viaja, cambia,

Solo se pierden nuestras pequeñas cosas en nuestras pequeñas memorias. Salvo que se escriban y queden abiertas a que el azar haga que mucho después alguien lo lea. ¿Quién recordaría ese tacto temprano si no lo hubieras escrito? Ahí quedará, mientras haya tecnología, y redes, incrustado el recuerdo en un código binario oculto en cualquier nodo. Dispuesto a saltar.

¿La arena de la tormenta? Ah, sigue siendo arena, pero ya no es desierto. A veces, es peor seguir siendo tú cuando se pierde el nosotros.

¡Fíjate todo lo que provocas, a esta hora temprana del sábado, con tus palabras!

aroa dijo...

"La arena de la tormenta? Ah, sigue siendo arena, pero ya no es desierto. A veces, es peor seguir siendo tú cuando se pierde el nosotros"

así, recién despeinada de dormir... me quedo pensando en esto

qué estupendo te has puesto nano, que diría max estrella, que estuoenda frase