10/8/11

Madrid - Darnius (frontera España-Francia)

Día 1
700 kilómetros

Banda sonora: Porcupine Tree, BSO Il Postino, Tchaikowsky, Julieta Venegas, Silvio, Kula Shaiker



Me gusta conducir, mucho, viajar por carretera. Cuantas veces he tenido el sueño loco de llegar hasta México, cruzando Europa, el Polo Norte y bajar hasta aquella latitud. Una tierra fría y blanca atravesada por mi pequeño coche. En el sueño, siempre paro frente a la casa de un amigo de allá y pito hasta que se asoma a una ventana y le grito: estoy aquí. Luego nos vamos al parque a echar unas chelas y yo miro mi coche aparcado bajo las altas palmeras, aquellas, orgullosa del camino, querido Ulises.

Hoy ha sido nuestro primer día de ruta. En total, puede que hagamos unos 5.000 kilómetros, la mitad del camino que hago yo sola en mi sueño. Conducir me hace pensar con algo de nitidez, tampoco mucha, ideas explosivas, proyectos volubles bajo el sol de Castilla, la vieja.

Hace muchos años que no recuerdo Europa, con su centro verde de casa de muñecas, en todos aquellos paisajes que recorríamos durmiendo en los trenes, cuando queríamos comernos el mundo y todas las incertidumbres.

Darnius, Can Massot

Ya ha caído la tarde cuando dejamos la nacional y serpenteamos por una carretera del prepirineo. Cuando llegamos a la massía, mas de cien personas sentadas bajo el plátano centenario leen poemas de autores catalanes, tambien algún espontáneo se arranca. Un caballo observa desde el prado, la Marta se balancea desde una rama, la abuela llora.

La vieja casona, construida hace mas de 300 años, fue comprada por la familia de Roser hace 100 y hoy, después de mucho trabajo, la han convertido en un precioso alojamiento rural, donde evitan, en la medida de lo posible, ir al supermercado.

El niño, nos dice el padre, que nos ha salido poeta, el pobret, y ha invitado a los amigos con los que se escribe en los blogs a leer. Nosotros sonreímos y el Fotógrafo les dice que yo tambien soy poeta, palabro grande para una huésped, pienso. Pero se corre la voz y terminamos cenando pan con tomate, almendras y vino espumoso del Penedés en una mesa grande donde parece que pueda caber el mundo entero en una noche.

(continuará)

La web donde se reunen los poetas que conocimos: www.versos.cat

7 comentarios:

Portorosa dijo...

Oh, qué apetecible, qué guay todo, Aroa.
Incluida esa cena.
Poeta.

¿Y... a dónde vais, si se puede saber? ¿O es en diferido?

Un beso.

Aroa dijo...

La señal llega dos días tarde!

Niuqech M. dijo...

Es un placer hacer este viaje contigo Aroa, aunque solo podamos ver parte de lo que tu ves. (si no te importa, claro)

virgi dijo...

¡Qué gozada! me encanta conducir por carreteras infinitas. Un par de veces hemos viajado por Europa durante semanas, yo conduciendo...¡ah, la lluvia, los girasoles, los cipreses italianos, la paja embalada...!
Disfruta, Aroa, muchos besos

Aroa dijo...

Oh, gracias por acompañarme, Niuqech.

Disfrutando muchísimo, Virgi. Besos

NáN dijo...

Qué apetecible todo, con la magia de los pobrets.

Y parece de coña, pero el palabro es "versit", que sería una sentada para leer versos.

Aroa dijo...

jaja, fue fantástico!