24/8/11

Eichstätt

2.400 kms

Días 7 y 8
Banda sonora, [da capo a fin]: Deltoya y Sound of music



Cierro los ojos a la siesta mientras el sol se pone tras la catedral. Era el dos mil y poco cuando yo desperté tantas veces en esta ciudad de Baviera. Dos maletas agarradas a mis manos en esta estación y aquel invierno largo donde las tardes no existían, solo eran espera.

Todas las casas donde viví, que fueron tres, están hoy en obras, como si hubieran aguantado casi diez años para verme regresar a arrancar los ecos de las paredes, la risa, el sonido de la guitarra.


Podría decir que aquí te vi llegar, recuerdo perfectamente la hora, como ibas vestido, el cruce, siendo tú tantos que hoy quedáis lejos para una cerveza bajo el atardecer. Grabado el sonido de las campanas como un eco lejano de este bosque dentro de un corazón de hojalata.

Nada sabéis de los miedos que hoy manejo.

No puedo evitar que una húmeda y vieja nostalgia se agarre a mí, con sus dedos de musgo. Me asomo por la ventana que nos vio dormir la borrachera, éramos tan jóvenes.

Bailábamos tango sobre las aceras, recitábamos versos a las esquinas, ilusos, aun éramos la estampa del prejuicio y el estigma de nuestras casas.

Todo era tan posible como imposible.

El Fotógrafo va soportando mis reencuentros con cada ciudad en la que dejé un lamento al despedirla. No se equivocaba mi drama aquel julio, previsión de un futuro donde no cabria regreso posible.



(el encuentro y retorno de otros 2.500 kms, si se hubiesen dado uno u otro, lo guardo para los grandes momentos familiares donde la hermana mayor llora frente a la atonitez de la pequeña al verse)

5 comentarios:

NáN dijo...

De una manera o de otra, nos iremos enterando y aliviándolos.

Lara dijo...

Tu vieja nostalgia se me pega también en el calor de la vuelta a casa.

Mónica dijo...

Me gusta tanto ese nombre... yo quiero volver a esas calles empedradas!!!

virgi dijo...

Ternura tibia triste.
Y un futuro de sol.

Besitos, Aroa.

Aroa dijo...

gracias, amigos