4/10/10

ojeras

Una noche, en Sarajevo, me desperté de una pesadilla de madrugada. Tuve que controlar la respiración para no molestar a nadie.

Conseguí dormirme antes de que amaneciera.

Hoy no lo he conseguido.

5 comentarios:

Lara dijo...

y hoy?

NáN dijo...

Por si mañana me olvido. ¿Y mañana?

Por si acaso, aprende a despertar y molestar a alguien.

Aroa dijo...

ahí vamos, compañeros, sumando horas

virgi dijo...

Lo peor, los pensamientos que crecen en la noche.

Besos besos, sonrisas sonrisas

Aroa dijo...

Si, son los esperpentos de las ideas.