15/10/10

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07.00 horas

Antes de las siete, Madrid tiene la melancolía de las farolas. Ni las putas del Desengaño han ocupado sus esquinas. No puedo evitar hablar siempre con los taxistas. Este es un crío. Comienza su jornada. Ya somos dos.

Frida Kahlo viaja conmigo (confieso que le estoy tomando cariño-obsesión), acabo de verla atravesada frente al mercado de San Lucas por aquel tranvía de Xochimilco. Al pasar por el peep show, he sabido por qué a aquel nunca le gustó Madrid. Tiene las venas de neón retorcidas, como el DF, el gris y la vida inquieta. O te subes, o mueres.

Murió.

Y luego se fue a El Hotel.

08.04 horas

En el coche número 5 de este tren viajamos 17 personas, yo soy la única mujer. También soy la única –aventurándome- que no ha cumplido los 30. Me pregunto qué les estará pareciendo a mis compañeros de vagón Supercanguro. La inoportuna selección del entretenimiento en los trenes y, en general, los trenes, me producen tristeza.

Y misterio de corbata.

No amanece.

09.17 horas

Soy un gusano, un gusano, dice mi, de pronto, animada y sombría vida interior. No sé por qué. Entonces pienso en los animales alpinos. No voy a exigirme cordura al despertar de una cabezada. Me ordeno los muslos y la falda en el asiento.

Ha amanecido.

Mil olivos más allá del horizonte del mundo.

Y una niebla maravillosa.

10.00 horas

SEVILLA

6 comentarios:

Portorosa dijo...

Olé. Nunca mejor dicho.

Un beso.

Aroa dijo...

Hola Porto: Gracias por tus comentarios salpìcados últimos por el blog. Tengo un problema, cuando me despierto, creo que soy superlúcida y escribo escribo. Y por las tardes, ya no soy capaz de ver el ritmo, significado o la gracia de lo de la mañana. Eso me pasó ayer con esto.
Besooos.

Lara dijo...

ES lúcido.

Aroa dijo...

gracias lari, pero tú entenderías hasta mi chaladinería...

NáN dijo...

Pues no se me ocurre de qué otra cosa se puede escribir, razonablemente, si no es de ese traspiés entre el sueño y la vigilia.

Cuando una está, como dice el palabro, "inerm"

María a rayas dijo...

y cuándo te has ido tu a Sevilla?
qué ricos de literatura los despertares...lo onírico se mezcla con la lucidez del descanso...y sale, por ejemplo, esto...

beso