21/10/08

sugerencia

Uno llega a la muerte sin un achaque
del todo tranquilo y en paz,
su sexo lleno de vigor
y jugosa la médula de sus huesos;
y otro muere lleno de amargura,
sin haber comido nunca bien;
y los dos se acuestan juntos en el polvo,
cubiertos de gusanos y lagartijas.

Libro de Job
La Biblia






La cola de la lagartija se retuerce en el suelo muerta después de pisarla. Esa es la sensación. Hermosa y terrible novela. Ahora sí entiendo.
Entre Pascual Duarte y los Hermanos Grimm. Aunque distinta. Escalofrío.

Las lagartijas huelen a hierba. Y sus palabras, también.
De Cristina Sánchez-Andrade.
Acabo de terminarlo.

fragmento

3 comentarios:

Lara dijo...

ya me hablaste y la curiosidad sigue creciendo
leo el fragmento y te veo ahí

ETDN dijo...

Qué oportuna la cita de Job, para mí, en estos momentos.

La muerte nos iguala al final.

Queda la huella que dejamos en quienes quisimos, en quienes nos quisieron querer.

bss

aroa dijo...

a leerlo mis chiquillas!
besos a las dos