16/11/10

Cuando cada tarde se anuncia la tormenta, yo me entrego al brebaje químico de las máquinas.
El gris del cielo y el que envuelve estos días
es el mismo.
Solamente el sonido del teléfono me hace decir soy yo, y soy yo sin más certeza que la obligada.
Promontorios marítimos, delfines, camiseta de rayas, aj
ustes de zapatos de mi vida, os he abandonado.
Como si solamente esta calle y otro mediodía ansioso.
Como si el abrigo voraz del invierno penetrase mi pecho.
Si este lápiz mordido que ella encontró entre mis pies fuera una historia.
El autobús se escapa de su línea, recogerte a la salida del trabajo.
Como dos de esos locos que se marcharon jóvenes para ver una playa.
Y no llegaron.
El miedo de reencontrarte con alguien estriba en que no te reconozca.
No sé si ayer hubo estrellas encendidas en la noche. No miré.


7 comentarios:

Lara dijo...

necesitamos tequila






(pero qué bien leerte)

Aroa dijo...

con un sorbo podríamos desatarnos hoy por hoy

NáN dijo...

Llevaré vodka de caramelo y dejaré que os contagiéis de mi confusión.

Me tenéis loco, Lara y tú. Por fin he puesto algo donde ella y ahora donde tú. Queda una sensación de bonjour tristesse. De autobuses de línea que ni te rocogen donde deben ni te dejan donde querías.

Aroa dijo...

La Llorona dice: snif

Céfiro dijo...

Me ha gustado mucho tu texto. Te leo.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

dijo...

((((((((( ORBAYU

AL

DIA ))))))))))))))))))


...!Aquí aqui
en mi pequeña
lápida ah de mí !
sin cruz
ni nadie fiel
por ser sea
fuego o lápiz
que escriba
al irme hoy de aquí.
Dile a él
que si turquesa
consigo fuí
hoy la presa
de sus labios
revienta al apretar
cada diente su sombre
con verle pasar
aquí y allá
allá y aquí
olé y hola
mi amor de mí
ya no se irá...
Y de entre las madreselvas
bálsamo de tus ole y ole
ole y ola por el campo santo.
Se escribirá que esta noche
amor contigo aprendí
a leer en cada esquina
por quedarte piel
aquí aqui ole ole
ole ole ole y holá
erizándome hasta el final...

SALUDOS AROA CON AFECTO .



j.r.s.

Aroa dijo...

Hola Céfiro y José Ramón:
Gracias por leer y estar ahí, al otro lado de otra pantalla. Un abrazo.