2/5/10

Para decir que no

Trajimos fituk del mercado.

Yo misma rellené la carne.

Te hubieras reído al verme meter dentro de su cuerpo pelado las semillas verdes, aplastarlas con los dedos, retirar la cara, muerta de asco. El cuerpo de un ave sin pluma muere sin virtud, sonrojado para siempre en los hornos de las casas. Quería contarte esto. Sentados en la escalerita de la puerta, viendo caer abrupta la tarde como un telón de vientos.

Mamá tuvo luego las manos llenas de virutas naranjas, heridas de óxido.

Saida y yo estábamos contentas. Nos retocábamos insistentemente el Hiyab. Esperamos encaramadas al escalón, verte aparecer por el valle del Ksab, al pie de nuestra casa. Con tu traje marrón, más holgado tal vez, como te fuiste. Algunas canas nuevas, arrugas que yo te estiraría con las manos hasta encontrarte.

Regresarías el mismo día que las ballenas cruzaran el Estrecho. Agitando las olas. Por eso, esta calima gris sobre nosotros, la presión en las sienes.

Sobre la mesa ha quedado el pavo, el trigo ablandado dentro. Arrugándonos las tres. La tristeza es un sentimiento que huele a humedad cerrada.

Pero no has llegado. No sabemos de ti.

Por eso te envío esta carta al otro lado.

Sin saber qué te impidió subir al ferry. Cruzar nuestra frontera.

Y mamá agarrada desde siempre a la baranda vieja.

Y volver a encontrarte con las mujeres de tu vida, arrinconadas, en esta esquina del océano.

Foto de David Ruiz, cuando cruzamos por primera vez el Estrecho en marzo de 2010

10 comentarios:

NáN dijo...

Eres la ama de las descripciones poéticas. Esas frases que no te comprometen pero se quedan aleteando en el lector.

Por la parte oscura el final:
"Sin saber qué te impidió subir al ferry. Cruza nuestra frontera.

Y mamá agarrada desde siempre a la baranda vieja.

Y volver a encontrarte con las mujeres de tu vida, arrinconadas, en esta esquina del océano."

Todo parte del "Sin saber que...", por lo que creo que el "cruza" es una errata: debería ser infinitivo. Y además, como de la apertura deriva una serie de infinitivos, creo que "Y mamá agarrada desde siempre a la baranda vieja" podría estar descolocado dentro de la historia.

Besos

Aroa dijo...

oh es una errata, cierto

a ver que releo y te hago caso
o no

ji

Aroa dijo...

le decía a un compañero del T
que es verdad que no se entiende la madre agarrada
porque no he dejado a la imagen respirar
pero
es que se me destiló demasiado en la cabeza
y tenía que echarla


me alegro de tenerte por aquí leyendo nan

NáN dijo...

Siempre estaré leyéndote. Fíjate, después de "Pero no has llegado. No sabemos de ti."

"Y mamá agarrada desde siempre a la baranda vieja."

Y después la serie de infinitivos, sin nada que la corte.

Yo te daré mis opiniones, que posiblemente la mayor parte de las veces no tengan razón.

Carmen dijo...

bonito descubrimiento, tu blog.
impresionante este texto, de verdad.

h.j. dijo...

encantador este post.
hola

virgi dijo...

Dicen que camina polvo de estrellas por nuestro cuerpo. Desde aquel bigbang de hace quince mil millones de años cargamos con esa ínfima parte de resplandor. Pero creo que a ti te tocó una cantidad mayor, tesoro.
Pues eso, Aroa.
Un abrazo a tu escritura, con/sin infinitivos.

Aroa dijo...

hola Carmen y h.j., bienvenidos. Al fondo sirven té moruno esta vez.

Virgi, mujer del cinturón de Orión, tendré que arreglar los infinitivos.

Mil besos y gracias por estar por aquí.

Nieves dijo...

Me gustó muchísimo el texto, enhorabuena.
He paseado por el sitio de David Ruiz, excelente fotografía. Saludos.

Gemma dijo...

Si me repito, no es culpa mía, Aroílla: bonita historia.