13/9/07

carretera circular

Conduce. Ha vuelto a llover. La M-40 circular y sola. Carretera mojada. El corazón, mojado. Va a buscar a su padre al aeropuerto. Pasa por casa, de paso, casi, de un amigo. Llueve, llueve, llueve y vuelve el invierno. 20.30 y el sol cayendo. La noche precipitándose. El calor despeina su flequillo en el espejo del ascensor. Más guapa, más frágil, menos segura que nunca.

- Tú no quieres vivir conmigo
- No quiero vivir contigo (y ríe)
- Te ríes
- Quise muchas cosas, además de vivir contigo, y tú no quisiste ninguna. Tampoco ésta (sólo lo piensa)

Cambian de tema. Y de habitación.
Le agradece lo único bajo la lluvia. Ese diálogo.
Luego ya nada se oye sobre el volante.
Tanto silencio. Tanta página en blanco.

Cuánto verso perdido.

13 comentarios:

erato dijo...

Aysss qué escena más triste Aroa! Y encima esa imagen tan buena! Es tremendo cuando se llora hacia adentro acompañado del llanto externo de la ciudad. Un abrazo de septiembre linda.

Alejandro dijo...

¡Hola niña!
La escena es triste, puede... pero seguro que ella, esa ella, no lo está.
A saber... Las carreteras sirculares tienen una suerte de fin y es cuando cada uno sabe dónde va y encuentra su salida.
Dile que no me haga ir... a indicarsela ...
Abrazzooooooooooooooos

Anónimo dijo...

Nada de triste que yo la vi!!

verás cuando la M-50 sea circular también ... esta se nos pierde del tó

AROA dijo...

(ji ji ji)

anónimo, sobrao!
cualquier carretera parecida a la realidad es pura coincidencia...

Anónimo dijo...

jar, las cosas frágiles siempre son bellas y si las cuidamos bien no se rompen nunca...

cuido de ti(tu lo haces de mi...)

AROA dijo...

acabo de llegar a casa, vengo de el escorial de ver a dos amigos que conocí en otro paisaje

encuentro este mensaje último

pienso en algunas personas de las que podría venir, aunque sé que la que encuentra belleza en lo frágil, "en lo que se rompe" puedes ser tú

y me siento feliz de que no me quepan en las manos

y llevo todo el día poniéndome el disco nuevo de ismael serrano, porque sí, porque tengo esta debilidad, porque he visto a madrid mover sus estambres, porque me recuerda muchas cosas ...
y me voy a dormir con una sonrisa

mientras nos cuidamos
sin estar bajo el mismo techo (y aunque tal vez nunca lo estemos)

y un beso pa tí

yo mismo dijo...

me encanta. es triste, sí, pero ¿a quién no le ha pasado alguna vez?

a mí me gusta que llueva y mirar por la ventana, me gusta ver a la gente pasear con sus paraguas y pensar que cada gota es un recuerdo y recordar y pensar y saber que madrid resbala como olvera y que todos nos juntamos un poco más bajo la manta... la lluvia me huele a otoño. debo volver a madrid.

cuéntame más cosas de tu ciudad. un beso.

AROA dijo...

es que mi ciudad es no es mía...
no sé por qué te hacía habitante de ella...

que llueva, pero que es que este año tengo pánico al frío

nán dijo...

No hay verso que se pierda. Se transforma en todo caso, como la energía, en una prosa que se lee agradablemente. (las carreteras circulares de la vida tienden a hacerse espirales).

Anónimo dijo...

Bello escrito.No esperaba menos de ti Aroílla.
Besos lejanos.

Lara dijo...

Me parte, también a mí, el diálogo.

Gabriel Mancilla dijo...

desde Chile, el país que hoy está de cumpleaños, y desde el sur de Chile, un abrazo en lós versos, en el amor, en las canciones... gracias por compartir mi poesía

Anónimo dijo...

esa frase... que ella sólo piensa, por qué no la dijo