31/8/07

septiembre

Veinte años sin lápices nuevos.
Regresa a los rincones del agua.
La niña del vestido gris
que nunca fue a los cumpleaños
camina de un abrazo sostenida.
Qué escenario se lo iba a contar entonces.
La niña que tenía la piel intacta
los músculos dormidos
las futuras caricias
ordenadas en cajas
y el océano
-------------aun
la que no pasó septiembre sin pintarse las manos
sin deshacer las trenzas a las cinco de la tarde
la niña
que no era
niña
sino vista cansada y sábana inoportuna
respiró ayer con ansia el aliento perdido
de la distancia rota.
Y allí
la plazoleta de la bici naranja
donde él le besó las rodillas vacías
la arena
donde un día caía la primavera
una gota de sangre de unas alas ya rotas
vio caer también los cuerpos enredados.
Mordieron los geranios de la vieja ventana.
Arrancaron cortinas de los árboles muertos.
Atrás quedaron barcos y playas y los ojos
desdentados de vida
- el sol abriéndose camino entre los huesos -
y las manos furiosas.


Carla en Paso Coyol

17 comentarios:

Saul dijo...

Abriendo y cerrando puertas llego hasta aquí, y me quedo de viaje contigo...
Un saludo
saúl

AROA dijo...

pues bienvenido, saúl!

Alejandro dijo...

Veinte años cosidos a retazos
de urgencias, disimulos y rutinas,
veinte años cumplidos, en mis brazos,
con la carne del alma de gallina.
Veinte años de príncipes azules
que se marchaban antes de llegar,
veinte tangos de Manzi en los baúles,
veinte siglos sin cartas de papá.


un abrazo gigante que dure tantos otros años

náN dijo...

Y te tengo que volver a felicitar porque me vuelve a gustar la fuerza de tus imágenes. Esa escritura que puede parecer automática, pero está llena de sentido: cada imagen un farolito que nos parece dejar ver hasta que luego, como debe ser, vemos que no vimos. Solamente sentimos, que ya es más que bastante.

La blogosfera está resultando ser la mejor escuela.

AROA dijo...

nán, tengo un amigo (que ojalá se animara a rasgar la sábana y dejara escrito todo lo que piensa... por aquí o por cualquier allá), que siempre me ha regañado, menos de palabra que con la mirada, por no reescribir ni restaurar los poemas ... dice que sacar de golpe algo es una escritura muy adolescente...

no automática, pero sí muy de impulso me sale... aunque yo sé que me llega de un lugar lejano, muy de dentro y que es ahí donde siento que hace el camino difícil hasta que se da a luz... luego solo tiene un camino, bueno o pésimo...

de verdad hay que reescribir las cosas?
contando sus ritmos y esencias...
es ficción con su personaje estudiado y su estructura completamente premeditada un poema?
yo no lo entiendo si no me implico, como sea, en él...

(pufff... vaya rollo que he echado)

>alejandro, 30 años de mitos malcurados... y otros tanto tb de abrazo

nán dijo...

Probablemente no sea yo, tan poco profesoral y todo eso, la persona más indicada para responderte. Pero ya que me preguntas, te diré que la perspectiva de tu amigo y la mía son distintas: yo llego aquí, leo lo de las caricias futuras guardadas en cajas, bato palmas con la orejas, se me alegra el corazón y me voy (no sé quién eres ni tú quién soy); tu amigo, cercano a ti, cálido, quiere que te comportes como una poeta hecha y derecha. Que te ganes un futuro.

El consejo de él es bueno; pero mis modos no son malos. Estos blogs son una gran escuela de literatura, quienes tenéis la edad que tú tienes (más o menos), podéis aprender para que lo aprendido se materialice en algo. Pero en cualquier caso, el primer paso, desde luego, creo que es exponerse; el segundo, los modos propios, que se van encontrando. Pero sí que haría caso, parcialmente, a tu amigo (la verdad es que lo hago así, despacito y corrigiendo, muchas veces): algún poema lo trabajaría, lo iría escribiendo en una libreta pequeña, releyéndolo en el metro o autobús, en una cafetería, en casa, e iría pasando al ordenador las diferentes versiones, planteándote retos rítmicos, de sonido, de concepto: como si fuera una pieza musical. (Si haces algo así, deja que nos enteremos).

Pero sigue poniendo lo que te sale por un impulso. Relee lo que has escrito y lamenta a veces no haberlo escrito de otro modo (recuerda que nadie te impide hacer una segunda versión).

Todo lo anterior eran trucos, ahora un consejo de verdad: mientras sientas pasión por hacerlo, hazlo; cuando no te apasione, déjalo. (lo que tú dijiste también: si no te implicas, ¡fuera!).

Solo lo que se nos resiste nos lleva lejos. Esto me reuerda la historia de la paloma que, cansada del esfuerzo de avanzar en el aire, porque el aire la frenaba, no dejó de rogar a Dios que quitara el aire. Se lo concedió por fin y la paloma se alegró, batió las alas para volar deprisa y, como las alas no se apoyaron en aire alguno, quedó para siempre en el suelo.

Los problemas lingüisticos (y de todo tipo) de un poema son el aire que te estorba y en el que te apoyas.

Marta dijo...

a Aroa, desde hace años (no tantos pero ya algunos) le doy sonrisas por acercarme mundos nuevos y el blog me está dejando agujetas permanentes en las comisuras. Pero esta última va para ti Nán. Es precioso lo que dejas. Seguid ahí todos!

Anónimo dijo...

Me pides que te escriba algo.
Yo te escribo.
Quizá sólo para dejar constancia, por escrito,
que te adoro a tí y a lo que escribes, pero yo ya te lo digo a diario..
Sabes que yo soy más de hablar,
y cómo..
Por fin un reconocimiento (foto).
Carli

AROA dijo...

'Si te comes el infinito sin estrellas'

así se titula el prólogo de Vila-Matas a un libro de Sergi Pámies en el que habla de corregir, y ayer, lo estaba leyendo, y... me acordé de haber escrito esto aquí... y entonces me dije cosas para dentro (calladita estás..)

la libretita la tengo, el tiempo de viaje, los poemas saltan de una página a otra olvidando partes de su equipaje, alivianando su maleta... pero días después, cambiarlo, no sale, -a mí digo- porque me parece como si lo maquillara, más bonito o más feo, pero artificial... ahí es donde no sé corregir... antes, por dentro, mascando, estrujándolo contra el paladar, cerrando los ojos fuerte hasta ver dibujos de luz, o.. como dice el mismo amigo que me regañaba, buscando lo que entre las manos queda después de una palmada... ahí ... aun sin hacer, vaya...

"Y es que ningún escritor es bueno hasta que aprende a corregir. Pero atención: tampoco corregir es tan fácil como a primera vista pueda pensarse. Recuerdo que el pintor Delacroix solía decir que hay dos cosas que la experiencia debe aprender: la primera es que hay que corregir mucho; la segunda es que no hay que corregir demasiado".
Vila-Matas

(mmm)

¡muchas gracias nán!, qué mejor que algo resulte una alegría pa'l corazón

y gracias pequeñas
que si la carli habla...uff...
se lo digan a spencer...

nán dijo...

Hola, Aroa, es estupendo lo de Delacroix que nos cuenta VM, pero nos enreda más de lo que ya estamos enredados. ¿Quién te va a decir a ti, la autora, que corrijas o no? Los objetivos no se te escapan, seguro. Te voy a llevar la contraria solo en una cosa: cambiar no es maquillar, es crear; y si cambiaras algo (por ejemplo, en un poema), lo harías para que ese poema te gustara más a ti misma. Así que si te gustan como están, hablar más es innecesario. En cualquier caso seguiré viniendo en busca de imágenes y fuerza. PEro me temo que tendrás que discutir mucho con tu amigo (más diversión). (Y gracias, Marta).

Anónimo dijo...

El vestido gris, era aquel que encima tenía cuadros rosas y nido de abeja... o acaso es una metáfora. Que torpe soy para esto.
Me tendrás que excplicar el poema frase por frase

Mamá

Anónimo dijo...

pero madre! qué haces por aquí?
qué bonito...
el vestido es aquel y es otros...

una vez decía que no me dejaba ir a un cumpleaños de un amigo si no me ponía un vestido tal cual ella lo describe... y yo, que entonces tenía 6 años mas o menillos y más genio que luego, dije, pues no voy!...
Seguro que al final alguna cedería, no me acuerdo, yo era más de pantalón y camiseta marinera... y sin zapatitos de esos...

tú todo lo entiendes incluso antes de que yo lo vaya a escribir
besos


hija

Lara dijo...

(¡Qué ilusión más grande, una madre aquí! ¡Felicidades por la hija, y por la madre, y por tus poemas, bellos e intensos, y ay... de corregir mejor no voy a hablar hoy, que se me lía la profesión con la literatura y no, eso ya no más... corregir sí, un poco, ya tarde, ya luego, pero sólo un poco, a uno mismo, lo justo, lo que pida el alma cuando el alma ya está fuera del papel...)

AROA dijo...

a este cuarto de atrás sólo le falta un café

Anónimo dijo...

Qué BO NI TO Aroa! Me gusta que estés de vuelta y traigas palabras hermosas. Un abrazo. Erato

AROA dijo...

Bienvenida de regreso erato!
ordeno papeles y hago páginas antes de irme, otra vez, aunque solo sea el fin de semana, hacia el sur.
Cómo estira el mar de mí este año!
Y qué poquitas ganas de que me retenga madrid...
un abrazo hasta alláááá

Anónimo dijo...

Madre mía qué ridicula me siento siempre poniendo los mismos comentarios, tan simples y vulgares pero es que me quedo sin palabras. Me encantó este post Aroa. Un abrazo.
erato