5/5/07

Llevo dos naranjas en una bolsa. Venezia amanece sobre sus venas abiertas. Hoy la ciudad huele a fruta, a despertarse y tener el cafe hecho. Los desenlaces dormidos. La humedad. Llegamos atardeciendo en los bordes de los canales. Postal misteriosa de carnaval. Por tercera vez visito la ciudad de las máscaras. Nosotros también nos la ponemos. Nos disfrazamos de olvido, movemos la boca entonando un rumor de mercader pirata. Es la belleza de las caidas, la suave belleza de lo viejo.
No sé lo que tiene que a pesar de ser tantos en ella, no se hunde, y hermosa resurge de sus aguas para ser escenario del juego urbano.
Venezia se salva de la vieja Europa. Es un inmenso bazar de imaginaciones y deseo. Miro la luz de todas las habitaciones de sus hoteles de noche, con las hiedras trepando por las espaldas y construyo escenas, sonidos que escapan de sus ventanas. La imagino vacía, en invierno. La imagino desnuda, con neblina, sin góndolas turísticas, sin cámaras, sin palomas enloquecidas.
Pero Venezia tiene este aquí, este así y este ahora, tiene esta sombra de duda, este quebranto opaco de violín. Venezia se presta para salir bien en los recuerdos, aunque sabemos, que seguimos disfrazados.
Yo he viajado siguiendote entre sus callejones oscuros y tú no olvidas que llevas siempre puesto el antifaz.

11 comentarios:

Escondetras dijo...

Los recuerdos tambien se disfrazan, e incluso los momentos mas importantes de nuestras vidas dejan de ser del todo reales en cuanto los vivimos. No lo conocemos todo, ignoramos lo evidente, omitimos lo que no nos place.

En los huecos que quedan se filtra nuestro ser, y segun los rellene nuestra imaginacion (Creo que dijo esto, o aquello, o me parece que era tal o cual) seremos personas alegres o tristes. A eso algunos le llaman memoria.

¿ Que tal esta la pizza en Venecia?

Anónimo dijo...

omitimos lo que nos place,cierto, y claro, volvemos a lo mismo de siempre...
la pizza en venezia más o menos como en cualquier lugar, pero tomarla de noche en una terracita junto a un estrecho canal de agua... eso sabe distinto... ,malditos paisajes... al final va a ser la culpa de la tierra.
ya en madrid.
aroa

Anónimo dijo...

jo jar,... qué bonito. intensa venecia. tú te vas de viaje y luego voy yo a través de las palabras que traes. si te conozco... seguro que llenaste algún cuaderno. Necesito cuentos con café.

Campa dijo...

Jar para que vayas haciendo boca...


Io sono il capone della mafia
lo sono il fligio della mia mamma
tu sei uno stronzo di merda
e un fligio di troia in Venezia
(Quiero espaghetti y mozarela)
(Quiero tirarme a Donnatella)

Lo tengo preparado, tengo las maletas
Vamos juntos hasta Italia,
quiero comprarme un jersey a rayas
Pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la
playa...
Vamos juntos hasta Italia,
quiero comprarme un jersey a rayas
Pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la
playa...

Stavamo per farci la numero mille
cuando arrivio la guardia civile

lo sono il capo de la mafia (gli dissi)
Se non la senetti ti spacco la faceia
(Quiero espaghetti y mozarela)
(Quiero tirarme a Donnatella)

Lo tengo preparado, tengo las maletas
Vamos juntos hasta Italia, quiero comprarme
un jersey a rayas
Pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la
playa...

Lo tengo preparado, tengo las maletas
Vamos juntos hasta Italia, quiero comprarme
un jersey a rayas
Pasaremos de la mafia, nos bañaremos en la
playa...

AROA dijo...

je
je
je campanario.... quiero verte!
si hay jersey a rayas te lo pones?

Campa dijo...

Nos vemos pronto, mucha Venecia a rayas por delante... La Tila paso a mejor vida!

Siempre nos quedara DANS

AROA dijo...

a la tila me he hecho adicta en el fondo... a la tila y al vino empiezo a creer...
mucha raya, ¿raya?

Anónimo dijo...

lugarescomunes: entiendo la mitad de la mitad, es lo que tiene ser anónimo y un nombre, pero me he enganchado

AROA dijo...

mmm... un cuarto entonces... yo no me entiendo nada... quién es?

lugares comunes dijo...

a la próxima ya te tiendo el camino

A filla do mar dijo...

Cuando escribías esto yo estaba en otro mundo metiendo en mi vida a mi retño y metiéndome yo en la suya.

Cómo me gusta mirar atrás y ver lo que sucedía en el mundo cuando yo estaba allí, con el tiempo parado durante los 15 días más increíbles de mi vida.