13/9/12

c a s a

Abierta la ventana, remuevo las hojas de la hierbabuena para que él pueda sentir lo fresco desde la habitación. Me he colgado de la visión que admiró el amigo la noche del mezcal. He afilado mis dedos -estas palabras bien puestas- y he pensado:
¿Se puede escribir sobre una obsesión?
¿Puede y quiere uno contar lo que de verdad (ahí-dentro-donde-nadie) le importa?
Y no lo creo. 
Así como la felicidad o el amor.



6 comentarios:

Lara dijo...

...

Aroa dijo...

sí, es algo que decir a menudo y últimamente: ...

NáN dijo...

Pero al final se trata de eso, ¿no?

Si se pudiera, ¿qué gracia tendría la obsesión?

Aroa dijo...

hola, perjudicados del gusano

NáN dijo...

Y la tonta de Eva comiéndose la manzana, cuando la sabiduría estaba en el gusano. Así nos ha ido.

Hola hola

Aroa dijo...

que alguien corrija todas las biblias