8/6/12

(viaje express)

no le he perdonado a Venezia que la última vez que estuve allí me ahogó la humedad de la habitación de hotel y busqué la caminata nocturna junto a sus aguas quietas

nocturno idiota del allí, del así, del entonces
que luego no pesa

cómo es el punto final de nada que se pone en una ciudad hermosa


pero
_________ahora

nos levantamos
a brindar por los amigos
y ponerle
a la ciudad su nuevo nombre




(qué pudor da mirar para atrás y saberse boba)

6 comentarios:

Portorosa dijo...

¿Boba tú?
¡Nunca! Ni ahora, ni atrás, ni jamás.

Disfruta(d).

(Envidia)

A filla do mar dijo...

Venecia? En serio? VENECIA?!

No hay un lugar en el mundo al que me apetezca más volver. Ni al que necesite tanto darle la oportunidad de borrarle el recuerdo y hacerle uno nuevo.

Las dos veces que me despedí de Venecia, lo hice llorando. Y quiero volver a despedirme.

Que lo disfrutes mucho, mucho.

Es tan bonita, Italia...

Aroa dijo...

vamos a una boda-reencuentro de amigos... Venecia es el broche final. me pasa un poquito como a tí con esta ciudad. Besos a los dos.

virgi dijo...

Burbujeas, Aroa, es lindo visitarte.
Besos

Venecia, una gozada

NáN dijo...

pero

ahora

es ya otra cosa

david dijo...

Italia, maravillosa.

Bastaría con el café, o con lo bonito, o con esos chóferes-taxistas entrañables, que te recogen y te redimen de dramas terribles con acento cubano mientras ponen en la radio platos mitad de folk siciliano mitad de salsa cubaba, o con Venecia, ella sola. O con provocar un pequeño incendio en la cafetería de un Hotel ****.

A mí lo que más me repateó, con lo que me gusta llevar la contraria, fue ver la razón que tenía toda esa gente que me decía que me iba a encantar Venecia y que me iba a volver loco sacando fotos. Acertaron el pleno al 15.

Y lo que más me gustó, intentar redimir a la ciudad, tan pizpireta con sus desconchones.