31/1/11

reencuentro

Fui a ver a Mo porque quería recordar cómo se reía.

Cuando bañábamos las tardes en té de frutas y vino caliente. Aquellos días en que escribió su primera novela, y nos hicimos fotos junto a los papeles, escondidos todos de la nieve, en aquel cuarto estrecho que yo heredé, en el invierno de 2002, sobre el diván que destrozó mi espalda.


Quería recordar las tardes en las que nuestra única diversión era ir al supermercado en las bicicletas, cruzar el río, comer pan negro, respirar. La lluvia tras las inmensas ventanas del centro, el tic-tac de los dedos sobe el teclado, la botella a medias, las cartas que llegaban desde Madrid llenas de frases de las que, por suerte, nos hemos ido deshaciendo.


Aquella vuelta del sur con mi padre en la furgoneta, en la noche oscura del bosque alemán, contándonos sus primeros tiempos.


Mo ha tenido una hija que tiene sus ojos y vive en la casa donde nació su abuelo, en esta misma ciudad. Nos hemos perdido cosas importantes, algunas heridas. Pero no hace falta preguntarse dónde hemos estado. Porque volvimos a sentarnos a cada lado de una mesa de cocina y hemos hecho terribles planes de futuro.


Fui a ver a Mo porque quería recordar cómo me reía.

Una de las ventanas de entonces


12 comentarios:

virgi dijo...

Reír, un hermoso lazo que da vida.
Es precioso, Aroa.
Muchos besos

Portorosa dijo...

Sí, es precioso, este post.
Un beso.

Aroa dijo...

Qué majos que sois los dos.
Besos
A ver si nos reencontramos nosotros pronto. Virgi, aunque no nos hayamos visto, sería reencuentro igual.

Lara dijo...

Envidia de Mo.
Y escalofrío.

david dijo...

Aroa: aterroricemos el futuro, entre todos, que es más facilito.

Y Lara: abrígate, mujer, que los escalofríos en estas fechas son cosa normal, pero te puedes pillar un catarrazo...

J. G. dijo...

nunca dejaría que un tictac que marcara nada

bonito texto

accidentalmente.com dijo...

Ohhh, Aaaaa, ¡que bonito y que compartido! Me encantó volver a tenerte delante, a completar una presencia que ha estado conmigo desde que el tiempo puso tierra entre nosotras.
Has estado siempre conmigo, como ese corazoncito de metal que escondí en tu cuarto, te acuerdas que divertido fue aquello?... porque lo que nos pasó durante aquellos meses es una de las etapas más bonitas, más vividas, más pensadas y más dignas de contar de las que tengo memoria.
Un abrazo lleno de agradecimiento.

Aroa dijo...

AAAAAAAAAAH qué haces aquí, qué vergüenzaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Aroa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
accidentalmente.com dijo...

jajajaja, anda tonta, que nos hemos visto en pijama, jajaja

Pilar Alberdi dijo...

Hola Aroa,
me he sentido muy feliz de entrar por casualidad en tu blog. Conocerte a sido un placer, y leerte más.
Un cordial saludo.
Pilar

Aroa dijo...

oh muchas gracias Pilar
me alegras aun más este viernes de sol