23/8/09

Tulum

La noche

El agua del cenote es oscura como la gasolina. Más allá de nuestro tejado de palmeras, el cielo sobrevive ajeno a las preocupaciones: una estrella por cada pez que se intuye bajo el mar. Una besucona, entre sueños, me trae recuerdos de otro tiempo. Apenas somos diez en el campamento. Un chavo desentona una norteña junto a la hoguera mientras los demás se embriagan de mota y de Caribe. Hace unas horas, mientras los amigos comenzaron a construir el muelle, navegamos buscando al pequeño caimán. Recordaré en Madrid que aquí no hace pausa la vida acuática, los moluscos pegados a las rocas, los cangrejos azules dormidos en sus agujeros. Me pregunto si entonces sabré llamar miedo al miedo. No a este de sentir el perfil afilado de un animal paseando entre mis piernas, ni al enjambre de insectos que me lleva en volandas, sino al de seguir adelante sin voltear la cabeza, viendo como me digo adiós, ahora que la nostalgia es asumir que la niñez no fue la etapa anterior a esta vida y este amor.




7 comentarios:

david dijo...

Que las redes y los autanes te sigan protegiendo del mosco, Aroita.

Y qué miedo el zelote, con esa hondura, esos comentarios oídos en duermevela de "sí, por debajo del medio metro cambia la temperatura, pero cuando bajas a los tres o cuatro y los músculos se contraen"...

david dijo...

Cenote, quería decir, ja ja.

¡Ay como se me palabran las trabucas!

Gemma dijo...

Vengo de leer a David (que no deja de escribir un segundo) y leo este poema en prosa o lo que sea tan sentido... Desde luego que si la infancia fue el paraíso alguna vez, esa foto demuestra que vuestro México lo sigue siendo.

¡¡¡Besos y a disfrutarlo mientras podáis!!!

NáN dijo...

¡qué bueno visitar de vez en cuando donde se ve a las claras que la vida no hace pausa!

Pero sobre todo, que te des cuenta de ello y nos los cuentes. Va un mezcalito esta tarde a vuestra salud.

Bernardo dijo...

Aroa, me ecanta imaginarte en México. Yo acabo de estar por el sureste hace poquísimo y aún disfruto con los estragos. Te aviso que a partir de mañana empezamos a cargar la página con el material. Esperamos tenerla lista a primeros de septiembre. ¿Cómo me hago con una copia de Veinte años sin lápices nuevos? (Si te pasas por el DF -en caso de que sigas en Mex- avísame: bgamboas@yahoo.com) Saludos.

Aroa dijo...

Pues hago mañana escala rumbo Madrid. Ya te enviaré uno pues desde allá. Un abrazo y mil ganas de leer tu revista.

A todos los demás: hasta ná(n) je, afectada por el clima tropical,

Aroa

acróbatas dijo...

Había olvidado comentarte lo maravillosa que me pareció esta foto...