7/7/09

África desde Algeciras

El pelo de mi madre remonta las olas. Luego se queda muy quieta, piensa en algo, coloca una hilera de piedrecitas blancas sobre su muslo y deja que el agua le baje la temperatura de los pies. La carne se estremece como un cefalópodo recién echado al puchero. Luego colecciona su nombre en distintos saltos. Lejos de ella, un inglés sostiene su vieja figura en una instantánea sobre el fondo desdibujado de Gibraltar mientras dice cheese y sonríe y algo brilla rodeando su cuello. Su mujer, morena blanda macheteada por los rayos corre y le abraza. Unos niños agitan sus manos como anquitas de tierna rana. Mi madre ahora canta y la voz remonta la espuma. Asoma en lunares el final de las piernas de una púber extranjera. Yo quiero llegar al otro lado, dejar mi pie caer en otra orilla, tener la misma sensación de aquel que contempló la tierra por primera vez desde la Luna.


El estrecho desde ... no sé

A mí el estrecho me estremece. 14 kilómetros, corrientes fortísimas bajo el agua, enloquecedores vientos. Ahora me viene a la cabeza aquel poemas de Fronteras que leimos hace un tiempo en casa de un amigo. No sé si habrá una más profunda y estrecha. Un extraño lugar que miro con ojos extraños.

10 comentarios:

Miguel Ángel Maya dijo...

...Bueno, en cierto modo el mar es un poco eso, ¿no? Ese primer paso sobre la luna. En las profundidades de ese mismo lugar arcaico y magmático se siguen formando los corales y nos sigue atemorizando, aunque a veces, con una vela y un palo, creamos ganarle la partida...
...En ese Mediterráneo que termina en el estrecho nació también nuestra literatura, precisamente con la narración de un azaroso viaje, y, su reverso, una guerra...
...Besos...

david dijo...

Qué envidia me dabas ya sin necesidad de la foto. ¿La tendrás en RAW?, ¿la tendrás en RAW? Dime que sí, que sé que no, ja ja.

Para la segunda, pedazo de brinco debiste de dar.

Anónimo dijo...

En ese lugar se dan dos sucesos prodigiosos. El Atántico y el Medierráneo se funden pero no de forma inmediata, el Mediterráneo penetra en el Atlántico varios kilómetros sin mezclar sus aguas y lo mismo pasa con el gran océano.
Por la superficie miles de buques surcan el estrecho desde el Oeste desde el Este, desde el Norte desde el Sur...en sus profundidades miles de peces y cetáceos también intercambian rutas...Cada vez que lo cruzo es como si viajara en el tiempo, del futuro al pasado...No se, realmente es el viaje más corto y a la vez más largo que hago. Nunca ha habido una distancia tan corta para crear un abismo tan gigantesco.

Aroa dijo...

A estos años es un poco rabia no haberlo vencido ... aún. Migue, es un poco eso, que creamos que con una vela y un palo. Si parece que se toca, que lo nadas, creo que es un lugar bien traidor.
David, no tengo el RAW, sobre todo de la última, en el brinco no pude darle a la teclita.
Anónimo, veo que sabe de lo que habla. Que ha cruzado más de una vez.
Un beso viajeros.

Aroa dijo...

Acabo de caer en la faceta acuática de Anónimo.

NáN dijo...

Después de leer el primer texto de tanta vida, nuestra pequeña conciencia que es lo único que tenemos, veo la foto y la tierra me parece una capa dura y arisca. ¿Cómo habremos podido sobrevivir?

virgi dijo...

Siempre evocadoras tus palabras.
Es un gusto leerte. Un beso desde mucho más abajo de ese estrecho que contemplas.

Portorosa dijo...

Precioso texto, Aroa, precioso.

¿Sabes además que es la frontera del mundo que supone un mayor salto económico?

belen dijo...

Ar

No sé si te he contado que una vez me caí, y me caí mucho. Tanto que la gente que me acompañaba en mi excursión no se rió (seguramente ya te lo he contado, porque me repito bastante muy a mi pesar).

Bien, ese día me caí porque estaba subiendo al pico Torrecilla, en la Sierra de las Nieves, con el único objetivo de ver la imagen que sale en la foto pero en directo: África. Y como me caí ladera abajo no la ví.

Ahora me dan ganas de ponerme cursi y contarte que tus palabras me trasladan a bla bla bla, pero no me sale. He visto África, me ha encantado lo que escribes y además no me he caído.

Es un buen día

Besos

Aroa dijo...

oh, bel